domingo, 15 de abril de 2018

Como Transmutar el karma.

EL KARMA

por Elina Oliviero

Seguro que en alguna ocasión oíste a alguien decir que la vida “es cuestión de karma” o que algo bueno o malo le pasó por culpa del karma. Lo cierto es que este concepto tan ligado a la filosofía budista está muy relacionado con la idea de que si hacemos algo, tarde o temprano cosechamos su efecto.

En el budismo no existe un dios controlador, sino leyes que vienen de la naturaleza y las personas tienen libre albedrío para aplicarlas o no. Por tanto, hacer el bien o el mal depende de cada uno. Esa decisión provoca consecuencias de las que somos, en gran parte, responsables.


Acción
La palabra karma significa 'acción' y se refiere principalmente a nuestras acciones físicas, verbales y mentales. Nuestra acciones dejan huellas e impresiones que forman imágenes en nuestra mente.

Con el tiempo, esas imágenes producen sus correspondientes resultados. Nuestra mente es como un campo de siembra y las acciones que cometemos, las semillas que allí se plantan.

Las acciones virtuosas son las semillas de nuestra felicidad futura, y las perjudiciales, las de nuestro sufrimiento.

Estas semillas permanecen ocultas hasta que dan fruto cuando se reúnen las condiciones necesarias para su germinación. Además, según el planteo oriental, desde que se realiza la acción original hasta que se perciben las consecuencias, pueden transcurrir varias vidas.

“El karma es experiencia, la experiencia crea memoria, la memoria crea imaginación y deseo, y el deseo crea de nuevo el karma”, decía el escritor Deepak Chopra.

Cada individuo posee una disposición mental, una apariencia física y experiencias únicas que son efecto de las incontables acciones que cada uno ha realizado en el pasado. No hay dos personas que hayan realizado las mismas acciones en vidas pasadas.

Ninguna persona puede tener los mismos estados mentales, experiencias y apariencia física que otra. Cada ser posee su propio karma individual. Unos tienen un físico atractivo y otros, no. Algunas personas siempre están alegres y se conforman con poco, mientras que otras suelen estar de mal humor y nunca están satisfechas. Algunas personas entienden con facilidad el significado de las enseñanzas espirituales, pero otras las encuentran difíciles y oscuras.

El nudo infinito simboliza la interconexión entre las causas y los efectos, un ciclo kármico que continúa eternamente.

Como resultado de nuestras acciones o karma, renacemos en este mundo las veces que sea necesario para poder rectificar los errores. Sufrimos porque hemos cometido numerosas acciones perjudiciales en vidas pasadas.

El origen de estas malas acciones son nuestras propias perturbaciones mentales, como el odio, el apego y la ignorancia de aferrarnos a lo que vamos a dejar. También contamos con conquistas virtuosas esenciales como apoyo para poder modificar nuestro pasado. La meta es crecer en sabiduría y amor

La imagen del símbolo del karma, que es un nudo sinfín, sirve para entenderlo mejor. Es un motivo cultural que se encuentra comúnmente en Asia.

El nudo infinito simboliza la interconexión entre las causas y los efectos, un ciclo kármico que continúa eternamente. Este mismo nudo infinito es el que se encuentra en el centro de la rueda budista de oración.


Los tipos de karma
El karma, tradicionalmente, se ha separado en tres tipos:

1- Prarabdha karma: Este es un karma automático, que sucede en el mismo momento en el que se está llevando a cabo la acción.

Por ejemplo, la satisfacción automática que se siente al ayudar a quien lo necesita, o el sentimiento negativo que se sufre cuando se hace daño a alguien.

2- Sanchita karma: Este segundo karma hace referencia a los recuerdos negativos o positivos que quedan en nuestra mente después de haber realizado una buena o una mala acción.

Por ejemplo, el dolor de no haber hecho una declaración de amor o la alegría de recordar la cara de felicidad de alguien a quien ayudaste.

3- Agami karma: Por último, está el karma que hace referencia a los efectos que tendremos en el futuro por una acción del presente. Por ejemplo, cuando el haberle hecho mal a alguien se vuelve en contra porque nadie quiere relacionarse contigo.


Transmutar el karma

La Filosofia Kármica que practicamos en la Fundación Fhers cuenta con un instrumento único para conocerse y poder transmutar ese karma que traemos de vidas pasadas: es la Carta Natal Kármica.

Se trata de una herramienta de autoconocimiento personal.
A través de signos, casas y aspectos armónicos e inarmónicos, se detallan tanto las virtudes como las cosas que venimos a revertir. Esto nos da la pauta del karma que venimos a transmutar.

El karma está grabado dentro nuestro en forma de imágenes mentales. Para rectificarlo, al igual que una computadora, debemos cambiar esa imagen por una virtud, contraria al defecto observado.

Para poder realizarlo, nuestro cuerpo debe estar en equilibrio con una alimentación natural y saludable; flexible gracias a la práctica de movimiento físico consciente y depurado con una respiración nasal diafragmática.

Hay que aprender a observar y utilizar la mente para poder meditar y así modificar nuestro karma: cambiar la semilla que encontramos para tener una cosecha diferente.

Finalmente, comprendemos que todo puede ser rectificado, nada es determinante ni fijo. Llevará más o menos tiempo, depende de cada uno de nosotros.

Modificar el karma tiene como premisa conocerse, para saber qué tengo que cambiar, cultivar virtudes y hacerlo en tiempo propicio.

La Astrología Kármica cumple con esas premisas y nos da instrumentos comprobables para realizarlo.

Para lograr esta transmutación todos contamos con un dharma, es decir, virtudes de vidas pasadas, que nos facilitan el aprendizaje en este planeta-escuela que es la Tierra. Son el apoyo para dejar atrás el pasado, iniciar una vida nueva y poder contribuir también para la construcción de un mundo mejor.

"Quien se atreve a cambiar la forma de ver la vida, puede hacer que su vida, cambie de forma". fuente


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martes, 10 de abril de 2018

Tipos de Meditación



Cada día nos duchamos, nos alimentamos equilibradamente y practicamos algo de ejercicio físico para cuidar la salud del cuerpo.

¿Pero qué hacemos por nuestra salud mental?


Para meditar no hace falta creer en ninguna religión


La meditación es la técnica por excelencia de higiene espiritual.

Sería muy largo enumerar todos los efectos que le atribuyen los expertos, pero quizá uno de los más valiosos sea el cultivo de la ecuanimidad respecto a uno mismo.

Las ideas centradas en el “yo”, que hasta ese momento parecían tan importantes, se hacen más relativas gracias a la práctica regular de esta técnica. Se adquiere la habilidad de observar la propia dinámica mental, lo que lleva a tomar decisiones con calma y acierto.

Las preocupaciones se difuminan y la persona se va encontrando cada vez más cómoda en la propia piel. Además, existen varios estudios científicos rigurosos que aseguran que mejora la salud anímica y física, con lo que se reduce el riesgo de caer enfermo.

Para meditar no hace falta creer en ninguna religión ni filosofía especial.
De hecho, todos meditamos sin darnos cuenta porque es un estado natural de la mente. Lo hacemos cuando disfrutamos de un paisaje o de un paseo, al leer con gusto o cuando estamos concentrados en cualquier tarea.

Meditamos siempre que estamos plenamente aquí y ahora. La meditación simplemente consiste en alcanzar ese estado a propósito.


Existe tal variedad de técnicas meditativas que cualquier persona puede encontrar la que mejor se adapta a sus características.

La práctica sentada
No lo pensemos más y decidámonos a probar.
Busquemos un rincón tranquilo y concedámonos un tiempo en el que estemos seguros de que nadie nos va a interrumpir.
Sentémonos en el suelo, con las piernas cruzadas, las palmas descansando sobre las rodillas y la espalda recta. Si colocamos un pequeño cojín bajo los isquiones, nos será más fácil mantener la posición.

Ésta es la postura típica, pero, en realidad, se puede meditar en cualquier posición: tumbados, de rodillas… Eso sí, los practicantes zen dan gran importancia a que la espalda esté correctamente alineada. La atención a la postura forma parte de esta técnica meditativa y, además, evita que la comodidad induzca el sueño.

Respiramos despacio y profundamente por la nariz. Sentimos cómo el aire entra y sale del cuerpo. Esta primera fase debe servir para relajarnos profundamente.

A continuación, tenemos varias opciones.

Podemos, por ejemplo, concentrar la atención en una imagen, en un sonido, en movimientos corporales o en la respiración.
Muchos expertos recomiendan elegir la respiración, sobre todo a los principiantes.

En ese caso, solo tenemos que prestar atención a los movimientos respiratorios. La mente observa cómo el aire entra lentamente por la nariz y llena, primero, la parte baja de los pulmones y, luego, la parte alta. Apreciamos los sonidos y sensaciones que produce el aire. Después, espiramos más lentamente aún (la espiración debe durar el doble de la inspiración).

Mientras respiramos conscientemente, la mente no dejará de producir ideas. El objetivo esencial es no hacerles caso. Para ello, observamos los pensamientos como si fueran nubes que pasan.
De hecho, descubrir la existencia de un nivel de conciencia capaz de observar el diálogo interior es el primer hallazgo de los meditadores.

Cuando notemos que las ideas nos atrapan, simplemente debemos concentrarnos de nuevo en la respiración.
Así una y otra vez hasta que se haya cumplido el tiempo de práctica que nos hayamos propuesto.

Imágenes Mentales
Además de en la respiración, se puede centrar la atención en imágenes. Frecuentemente se recurre a los mandalas, pero también es posible utilizar fotos, cuadros o velas.

Hay que colocar la imagen a un metro de distancia aproximadamente y fijar en ella la mirada, evitando seguir la estela de los pensamientos que de forma ineludible acuden a la mente.

La visualización es otro tipo de técnica meditativa.
Con los ojos cerrados, hay que imaginar un objeto, una persona o una escena, tratando de recrear mentalmente tantos detalles como nos sea posible.

La elección del tema de la visualización sirve para trabajar determinadas cualidades. Por ejemplo, se puede cultivar la bondad, la fortaleza física o la tranquilidad.

Otra posibilidad es visualizar cómo una lluvia de energía azul penetra por la todos los rincones del cuerpo, desde la cabeza hasta los pies, llenándonos de bienestar y salud física.

También se puede meditar con sonidos. Repetir una palabra o una frase, o bien, escuchar sonidos o melodías ayuda a alcanzar el estado meditativo. El mantra om –el sonido primordial–, la vibración de un cuenco, una fuente de agua o una oración cumplen el mismo objetivo: entonar cuerpo y espíritu.


En movimiento

Aunque se asocia la meditación con la quietud de la postura del loto y de los practicantes zen, también podemos meditar en movimiento. El yoga, el taichi o el Chi Kung son prácticas meditativas milenarias que parten del cuerpo como herramienta para conectar con uno mismo y con el presente.


Un ritual cotidiano

Hay que meditar sin perseguir ningún objetivo. No tiene sentido buscar el nirvana o algún tipo de revelación. Las experiencias extraordinarias sobrevienen cuando no se buscan.

Conviene comenzar con sesiones cortas, de cinco a diez minutos, e ir tomando confianza hasta llegar a los 20 minutos.

Se recomienda practicar dos veces al día, a ser posible a primera hora de la mañana y a última de la tarde. Puede convertirse en un ritual perfecto para empezar y terminar bien el día.

A las personas con más dificultades para establecer el hábito de la meditación se les recomienda probar la práctica en grupo. Los templos budistas de acceso libre ofrecen esta posibilidad en muchas ciudades españolas.


Tipos de meditación


Unas técnicas de meditación se fijan en la percepción y la experiencia (de la conciencia plena) y otras, en un objeto determinado (de concentración).


Meditación Zen

Meditar es la condición natural de la conciencia humana, capaz de comprender por sí sola el significado de su existencia. Esta percepción se interrumpe porque los asuntos particulares absorben nuestra atención.

En el hinduismo y el budismo

En las escuelas de yoga y vedanta, la meditación es parte de dos de las seis ramas de la filosofía hindú. En la práctica budista Theravada, involucra tanto técnicas conocidas como samadhi y vipassana, como el desarrollo de la bondad y el conocimiento superior.

Meditaciones sin objeto

Se dejan fluir las imágenes mentales, así como las sensaciones, emociones, impulsos y energías corporales sin intervenir en ellas.


Neopaganismo

Desde el siglo XIX, se entiende como un pilar fundamental para mantener una conexión con la divinidad o la conciencia profunda. Además, se destacan los beneficios físicos. fuente

MAS INFO: https://buenasiembra21.com/?s=meditacion

miércoles, 28 de marzo de 2018

LA LUNA LLENA de SEMANA SANTA.

La fecha de celebración de la Semana Santa no es siempre la misma, pues el punto de referencia para su conmemoración, es la Luna Llena que ocurre con el Sol en Aries.

Nunca ocurre este fenómeno astral en una fecha exacta, sino entre los últimos días de marzo y las tres primeras semanas de abril.


Mercurio retrógrado en la Luna de Cristo

En esta ocasión, la Luna Llena de Aries (el Sol en Aries iluminado a la Luna en el signo opuesto, que es Libra), se produce el sábado 31 de marzo.

Por ser el fenómeno cósmico que marca la conmemoración de la Semana Mayor, se le llama “la Luna Llena de Cristo”, donde se recuerda, no la muerte, sino la resurrección de Jesús.

En esta ocasión el mes de marzo 2018 nos trajo dos lunas llenas; cuando esto ocurre, la segunda luna llena del mes es llamada “luna azul”, y en este caso, esta “luna azul” es a la vez la Luna de Cristo.

Esta Luna Llena ocurre con Mercurio retrocediendo en Aries muy cerca del Sol, y en oposición a nuestro satélite en Libra; tanto el astro rey como la Luna se cruzarán con Mercurio retrógrado, luego del momento cumbre del plenilunio.

La nota clave del influjo de esta Luna Llena, es hacer nuevas todas las cosas, empezar de nuevo, tomar las fuerzas de la naturaleza para vitalizarse.

Renovar nuestros ánimos, nuestros hábitos,  nuestras emociones. Es momento de nuestra propia resurrección.

Con la Luna Llena activando al par Aries-Libra, se despiertan energías que tienen que ver con la individualidad y con la acción que cada quien debe emprender por un mundo mejor, sin esperar a que los demás hagan las cosas por uno.

Pero a la vez nos dice que asumir la responsabilidad individual, no significa ser individualistas, porque el ser humano es social, y sólo en equipo y de manera solidaria podrá lograr el verdadero propósito de un mundo mejor.

Mercurio en retroceso nos da una tarea difícil, porque en medio de las emociones que exalta la Luna Llena, el movimiento retrógrado de este astro llama a la introspección, a la reflexión, pero bajo la energía de Aries que es un signo activo, guerrero, impulsivo, la introspección se vuelve turbulenta, y hay que hacer un mayor esfuerzo por centrar nuestras ideas.

Sin embargo, Mercurio retrógrado en Aries propicia una “tormenta de ideas” de la que pueden salir los mejores proyectos, si canalizamos toda esa fuerza en forma creativa.

Pedro González Silva


MAS INFO: https://buenasiembra21.com/?s=luna

martes, 27 de marzo de 2018

INTELIGENCIA EMOCIONAL, ESPIRITUALIDAD Y TRASCENDENCIA PARA NIÑOS/AS



En Código Inspiración cada vez somos más conscientes de la necesidad imperiosa de ocuparnos de los/as niños/as a otro nivel. Aquel en el que, si sólo contemplamos la Inteligencia Emocional, ésta toca techo, ya que hay muchas otras realidades actuando e influyendo en las personas. 

Lo crean o no, sean conscientes de ello o no, a estas realidades les da igual ya que continúan actuando e influyendo. Lo creas o no, lo seres humanos somos ante todo Seres Espirituales encarnados en el mundo de la materia. Y los/as niños/as, también.

Es por esto que nos hemos ido especializando en sumar a la Inteligencia Emocional la Espiritualidad y la Trascendencia. 

Espiritualidad entendida desde una visión muy práctica que pueda aplicar las virtudes del Ser a las vicisitudes del cotidiano y a todas sus circunstancias, especialmente las difíciles. 

Trascendencia como el proceso de hallar el sentido del propio vivir. Si buscas, encontrarás… porque existe.

Podríamos decir que la totalidad de los seres humanos en edad adulta que se sienten mal en su interior, – por la infinidad de causas que lo pueden provocar – es porque no conocen herramientas de Inteligencia Emocional con las que gestionar sus pensamientos, emociones, relaciones, circunstancias y miedos, porque no están en contacto consciente con su parte más Esencial y porque desde una perspectiva plana de 3ª dimensión de conciencia no alcanzan a atisbar la trascendencia de todo lo que ocurre en su viaje evolutivo en el cotidiano de su día a día.

Es muy llamativo cómo muchas de las virtudes que tenemos de niños/as las vamos reprimiendo, tapando, ocultando, tergiversando, manipulando, negando, juzgando… para después de mucho recorrer el camino del vivir, con suerte, volver a recuperarlas… Si lo reflexionas tiene un poco de sinsentido o absurdo.

Te invito en ese momento a contemplar al niño o niña que más cerca puedas tener. Si no es así, imagina alguno/a por quien sientas afecto. También tienes la opción de imaginarte a ti mismo/a en aquel entonces… Cierra los ojos, respira y siente. 

Reflexiona por favor si algo está en tu mano para que los/as niños/as del mundo que habitamos lejos de mermar y tapar sus facultades, las desarrollan. Lejos de olvidarlas o avergonzarse, las conocen con nuestra ayuda, los/as adultos/as, con nuestra guía, con nuestros propios asuntos interiores resueltos. 
Con nuestro afecto, comprensión y buena mirada.

Y si no sabemos hacerlo imaginemos cómo poder saberlo por favor, mas, pongámonos. Que nuestros niños/as no se crean la mentira de que están destinados a ser seres temerosos, incapaces, no merecedores de amor, de valor, de magia, sueños y calor. 
Que se crean la verdad de que son seres plenos de capacidades, virtudes y bondades. 

Que es una parte Esencial la que les anima y les trae a este mundo de materia. Que las situaciones tienen tanto significados como su conciencia alcance a alcanzar. Por esto, aquí, consideramos esencial que sepan de emociones, pensamientos, creencias, tipos de personalidad, relaciones y, por supuesto, espiritualidad y trascendencia. 

Por esto y porque son la Luz del Mundo.

Y si no sabemos hacerlo imaginemos cómo poder saberlo por favor, mas, pongámonos.

Por Francisko Javier de Pablo, director de Código inspiración, especializado en Inteligencia, Gestión y Formación Emocional no convencional, y Orientación Transpersonal para familias, niños/as, adolescentes y personas adultas.

¿PARA QUÉ VIVES ENTONCES?

¿PARA QUÉ VIVES ENTONCES?



Las personas quieren mejorar, estar bien, y hasta ser felices si se tercia. Quizás se trate de ese ímpetu profundo que se alberga en el fondo de nuestro pecho que tiene como misión impulsarnos hacia delante en esto del vivir.

Todo el mundo quiere, o al menos, prefiere, sentirse de continuo bien, con un excelente estado de ánimo, que sus relaciones sean armoniosas y que, por supuesto, en ninguno de los casos se produzca ningún conflicto.

Parece ser que, al menos la mayoría de las personas, desean que su salud sea en todo momento excelente y que sus niveles de energía sean los óptimos como para afrontar las situaciones que la vida les plantee.

Lo deseable y preferible es que todo en el entorno laboral vaya a las mil maravillas, que todas las situaciones en la familia sean apacibles como una soleada tarde de primavera y que las relaciones de pareja sean como en los cuentos de hadas.

Y bueno, ¿quién dice que no pueda ser así? 
Todo está en nuestra mano para que lo imaginemos, nos pongamos a ello y lo creemos. Mejor esto que creer que se va a dar por sí sólo. 

La segunda opción nos hace no sólo jugadores pasivos de este juego, sino que con esta actitud nos salimos del mismo, manteniéndonos en una visión infantil y poco realista. La primera opción es la que hace que todo se ponga más interesante ya que necesita de nuestra participación activa.

Todo el mundo tenemos la capacidad de mejorar en aquello que todavía necesita de nuestro enfoque y atención como para poder ponerlo al día. De hecho, casi seguro que se encuentra “ahí” para este fin, el de ayudarnos a mejorar, siendo sinónimo en este caso de hacernos más grandes en nuestro interior. 

O, quizás aún mejor, que esa grandeza ya se encuentre en nuestro interior y que lo que ocurra sea tan sólo que está un poco constreñida a causa de todo lo denso, pegajoso y pesado que hemos dejado estar “ahí”, que igual no nos resulta tan útil ni enaltecedor ocupando un espacio constriñendo nuestra grandeza innata.

Todo el mundo tenemos la capacidad de descubrir que la tan ansiada felicidad es, con suerte, un estado de conciencia y que, como tal, nos pertenece tan sólo a nosotros cultivarlo, generarlo e implantarlo en nuestro sistema neuronal. Algo así como que, ya que tenemos sistemas de creencias, que éstos no nos fastidien mucho la existencia con limitantes tendencias a la baja, de infravaloración y poca auto estima. 

Tenemos la capacidad de desactivar las creencias que no nos ayudan a nuestra felicidad y de indagar e implementar aquellas que sí nos conducen a este estado feliz. Y si esta felicidad la consigo por mí mismo sin depender ni de nadie ni nada del exterior para ello… seguramente se tratará de una felicidad más férrea, consistente y duradera.

Todo el mundo tenemos la capacidad de gestionar nuestro estado de ánimo más allá de que este fluctúe según los acontecimientos externos. Tenemos esta capacidad porque tenemos todos los recursos en nuestro interior a nuestra disposición. 

Y si en algún caso éstos estuviesen un poco escondidos, oxidados por la falta de uso o, incluso que fuesen por completo unos desconocidos, seguramente las experiencias que la vida nos proponga nos estarán conduciendo hacia estos recursos que aguardándonos están. Más que nada porque también nos conforman como el Todo que somos. 

Y, mientras, se puede ir haciendo buen uso de sabias claves como Aceptación de la Realidad tal como es en este momento, Comprensión y preguntarse “¿para qué está ocurriendo lo que está ocurriendo?”, ya son buenas bases como para gestionar nuestro estado de ánimo desde otro punto de conciencia.

Todo el mundo tenemos la capacidad de crear relaciones armoniosas. Casi siempre pasa antes por armonizar la más importante de las relaciones, la que mantengo y gestiono conmigo mismo. 

Otra clave importante para esto es entrenarme en coherencia interna, es decir, entrenarme en que lo que siento, pienso, digo y hago vayan en la misma dirección, con el mismo enfoque y hacia el mismo propósito, unificándome en mi interior. 

Desde aquí, la autenticidad personal y en las relaciones, es algo más fácil de lograr. Y respecto a las personas que me rodean, viene estupendo plantearse para qué realmente están en mi vida, qué me ayudan a aprender y, sobre todo, qué simbolizan de mi universo interior. 

Esto ya, de por sí, es una visión muy armónica acerca de las relaciones, e incluso de los conflictos, los cuales necesitan por mi parte conciencia de qué me están contando de mi conflicto interior y, sobre todo, ya que hay un conflicto externo, de qué forma estoy participando para mantenerlo activo.

Todo el mundo tenemos la capacidad para investigar otras versiones acerca de por qué en realidad se producen los estados que llamamos enfermedad, y sobre todo, para qué. Y en numerosas ocasiones, aprender gracias a estas experiencias. 

Como tenemos la capacidad de descubrir cómo una excelente gestión de nuestras emociones, de nuestros pensamientos y una buena depuración de nuestro sistema de creencias, todo ello desde la base de un despierto estado de conciencia, por lo general, nos tendría que conducir a un óptimo estado de salud. Y ya no sólo físico. Y todo esto, seguramente, redundará en una  excelente disponibilidad de energía para afrontar lo que la vida nos pida afrontar a cada momento.

Todo el mundo tenemos la capacidad de comprender a un nivel más profundo que las relaciones laborales – todo lo que en ese entorno ocurre y que interpretamos como problema – quizás es para nuestro mayor bien al hablarnos de aspectos de nosotros mismos que necesitan quizás revisión y engrandecimiento al actualizar la tendencia a la baja de los mismos. 

O todo escollo familiar que lo que nos está brindando quizás es la posibilidad de sanar asuntos propios, personales, del sistema familiar y de líneas de linaje que lo que están pidiendo a gritos, por fin, es orden, reconocimiento, honra y Buen Amor. O la pareja… el lugar donde más reales podemos ser y donde más podemos Amar lo real que Es tal como Es, brindándonos la posibilidad siempre nueva de que los cuentos de hadas sean reales como la vida misma para que al iluminarla con Amor – el profundo que no corresponde al ideal – alcancemos y seamos la Belleza. 

La Belleza que emana de un ser humano que ha dejado de demandar y exigir Amor para ofrecerlo y otorgarlo.

Verdad es que hay mucha gente que dice: “¡Uff, que difícil!”, y ahí se van quedando y ahí se quedan.
Bien, es una opción.

Mas, permíteme que te pregunte… ¿para qué vives entonces?

Por Francisko Javier de Pablo. Fundador y Director de Código inspiración. Especializado en Inteligencia, Formación y Gestión Emocional.


Cómo Controlar las Emociones.

DES-IN-TOXICANDO RELACIONES


Todo es relación y es en las relaciones donde todo ocurre. La Luna relacionándose con las mareas terrestres, el Sol con la fotosíntesis de las plantas, la comida con el aparato digestivo y las personas con ellas mismas y con los demás.

Si el Humano ante todo es un Ser Espiritual, “eso” profundo e indefinible que todo el mundo puede reconocer en sí mismo/a, y el sentido de la existencia fuese aprender, las relaciones son el áreas por excelencia del aprendizaje.

Todo aprendizaje tiene que ver, de forma más notoria o menos, seas consciente o no, con el Amor, con alcanzar el Amor en todo lo que ocurre o mantener la estructura de control y limitación que llamamos Ego.

Salir del Miedo y la Separación para instaurar el Amor y la Unidad.

Las relaciones llamadas tóxicas son aquellas que más aprendizaje nos están pudiendo propiciar, sea este el que sea, que dicho sea de paso, discernir cuál es el verdadero aprendizaje o aprendizajes que se pueden estar dando en una relación, puede llegar a ser todo un Arte.

Las relaciones tóxicas nos traen una gran cantidad de información para poder aprender, sí, mas, ¿aprender acerca de qué? ¿de la vida? ¿de las otras personas? Quizás no. Quizás se trate de aprender acerca de lo único posible: acerca de mí mismo/a.

El mundo, y con él la Humanidad entera, está ahí para mostrarnos todo aquello que está en sombra en nuestro interior y que, a un nivel profundo, nos está solicitando que lo iluminemos por propia Voluntad, Compromiso, Entrega y Conciencia. 

De encontrar el camino dentro del Laberinto Interior desde la inconsciencia hasta la Luz del Amor, por nosotros/as mismos/as primero para después acoger la realidad del Mundo tal como es y, lejos de perpetuar la toxicidad con todo lo que todavía no he hecho consciente en mí y que por lo tanto que todavía no he depurado, poder desplegar la Fragancia del Amor por que será lo que en ese estado de conciencia soy.

Madres, padres, hijos, hijas, amigos, amigas, parejas, parejos, jefes, jefas, empleados, empleadas, compañeros, compañeras y demás roles de personajes humanos que muchas veces enmascaran el Ser que infunde Vida a todas esas apariencias. Todos esos roles y relaciones son el campo de aprendizaje por excelencia en nuestra vida.

Mira a ver dónde dependes, a qué nivel y de qué forma, y qué interés personal se te está poniendo en juego y te diré qué has de aprender acerca de ti mismo/a. Del Amor por ti mismo/a.

Afectos, valoración, economía, puestos de trabajo, reconocimiento, realización personal, ideas preconcebidas de cómo son y han de ser las cosas, sustancias y demás escenarios para que el aprendizaje se de y lo podamos resolver, lo cual siempre es en nuestro propio interior.

¿Cómo sabemos que hemos aprendido la lección? 

Cuando nos encontramos en paz respecto a lo que antes era un conflicto, siempre en nuestro interior.

Para ello habrán sido necesarios movimientos en lo interno primero para luego llevar a cabo movimientos en lo externo y así ser coherentes en nuestras vidas. 

Sólo así encontraremos en nuestro interior eso que tanto, con tanta ansiosa necesidad y ceguera buscamos en el exterior: el Amor.

Desintoxica lo tóxico. 

Tanto un aspecto como el otro necesitan de tu permiso, consentimiento y participación.

Ojalá des tu permiso, consentimiento y participación para un Mundo mejor, el cual sólo es posible en un único lugar del Universo: en la relación contigo mismo/a. 
En tu propio interior.
En Respeto y Amor.

Por Francisko Javier de Pablo, director de Código inspiración, especializado en Inteligencia Emocional, Espiritualidad y Trascendencia.






lunes, 12 de marzo de 2018

Alertas! A La Tormenta Solar del 18 de marzo.



Una tormenta magnética ocurre cuando el Sol expulsa miles de millones de partículas que son producto de erupciones, y estas llegan a la Tierra en forma de viento solar.

Pues, según el Laboratorio de Astronomía Solar de Rayos X del Instituto Físico de la Academia de Ciencias de Rusia, este fenómeno golpeará otra vez el planeta el próximo 18 de marzo.

La magnestosfera (capa formada por la interacción del magnetismo de la tierra y el viento solar) estará en calma, pero tres días antes de la tormenta, el 15, 16 y 17 marzo, se experimentarán alteraciones geomagnéticas.

Esto se logró determinar gracias a un gráfico de la subdivisión del departamento de Espectroscopia del Instituto Lebedev, que pertenece a la Academia Rusa de Ciencias.

Las partículas solares cargadas se moverán hacia la Tierra y podrían interrumpir las redes eléctricas, las naves espaciales y las operaciones satelitales. Además, ocasionan las auroras boreales y calentamientos en las capas altas de la atmósfera.

Américo González Esparza, investigador de la Unidad Morelia del Instituto de Geofísica (IGf) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) explicó que muchos de los satélites son indispensables para dotar a la población de telefonía, Internet, sistemas de posicionamiento global (GPS) y rutas aéreas o marítimas, así que las afectaciones a sus transmisiones pueden ocasionar peligros a la población y daños económicos considerables.

La tormenta del 18 de marzo próximo será la tercera de 2018. La primera se registró el 15 de enero y la segunda el 19 de febrero, la cual fue creada por una enorme explosión en la atmósfera del Sol.


Precaución desde el 15, 16 y 17 de marzo, se comenzarán a sentir algunos malestares físicos, descomposturas, dolores de cabeza, etc, en las personas más sensibles.

Mas Info: http://tesis.lebedev.ru/en/forecast_activity.html


https://www.facebook.com/groups/297585490735783/permalink/335044470323218/