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jueves, 19 de octubre de 2017

Luna Nueva en Libra nos llama a la templanza





Luna Nueva en Libra nos llama a la templanza

Estamos a días de la Luna Nueva en Libra y los próximos 3 o 4 días son vitales para Catalunya. Mañana se cumple el plazo que se le otorgó a las autoridades catalanas para aclarar si se ha declarado la Independencia o no. 

Esta lunación en Libra habla volúmenes de lo que realmente está ocurriendo en el Cosmos y en la Tierra. Como dice el Padre Nuestro: “Así en la Tierra como en el Cielo”

Luna Nueva en Libra 18 y 19 de Octubre 2017
Esta es un Luna Nueva con el Sol y la Luna en Libra, en la Astrología Tropical, en exacta oposición a Urano-Eris.

Realmente sería difícil encontrar una formación planetaria más relevante para este momento, cuando “una parte” que no se siente parte de la otra, que se siente mal tratada (Eris), reclama el romper cadenas (Urano) con el Poder Establecido (Plutón en Capricornio), con un sistema que dice querer mantener la cordura y sentarse a hablar, que tiene la Ley de su lado (Júpiter en Libra).

Hasta allí estábamos, pero como nada se mantiene igual por mucho tiempo, ahora Júpiter (la ley) se ha trasladado a Escorpio (los secretos, el poder escondido). Este es un tema no solo elocuente en Catalunya, sino también en Birmania, en Venezuela, en USA, en el Reino Unido, etc., esto es el Zeitgeist, Argentina, o signo del tiempo, clima cultural del momento.

Una Luna Nueva en Libra nos llama a la templanza

A la escucha de las razones de la otra parte, a la armonía, la conexión, la aceptación de los argumentos del otro. Nos pide encontrar el balance, el compromiso en nuestras relaciones personales y sociales para que reine justamente, la armonía.

A veces para que esto ocurra, sin embargo, Libra debe confrontarse con extremos, con discordia (Eris), para poder encontrar el compromiso. 

El conflicto a menudo es necesario, para que pueda haber un arreglo. Este es uno de esos momentos, cuando Urano-Eris desde Aries, dicen basta de hablar, se necesita acción.

No debemos olvidar que tanto Aries, como Libra, son signos cardinales, por tanto demandan acción, no sólo palabras. 

Algo tiene que ceder de ambos lados para poder encontrar el compromiso deseado. Pero, esta luna pacífica (en teoría) se forma, no sólo en oposición a Urano-Eris, sino con Júpiter ya en Escorpio y la “verdad oculta” puede salir a la luz.

La Luna en Libra nos invita a reflexionar

A sopesar los pros y los contras de la situación, y Júpiter en Escorpio nos pide indagar en nuestro interior, para comprender los verdaderos motivos por lo cual hacemos lo que hacemos.

Es aquí donde ambas partes en cualquier situación que te encuentres deben mirarse al espejo y hacer un poco de 
auto-análisis, para que podamos comprender por qué exigimos una cosa o la otra. Júpiter en Escorpio nos trae a la luz, la sombra, aquello que negamos a los demás y a nosotros mismos (principalmente).

Nos muestra cómo la proyectamos en el otro y luego de esa manera entramos en conflicto con algo externo a nosotros, aunque en realidad el conflicto existe en nuestro interior. Vemos en los demás lo que no podemos ver en nosotros mismos. 

Los agresivos pasivos tienen aquí una oportunidad de re-conocer que a menudo nuestra actitud provoca en el otro, justamente lo que mas tememos.

Siendo Urano un planeta trans-personal y formando parte también de un trígono a Saturno-Folo en Sagitario, para esta lunación, viejas heridas son despertadas por la situación y en vez de reaccionar de acuerdo a nuestro presente, se mezclan sentimientos del pasado, heridas de rechazo y negación (Eris, la no invitada) y reaccionamos desproporcionadamente.

Es por eso que esta es una magnífica oportunidad para liberarnos de estas heridas enquistadas que no nos dejan ver la realidad y nos encadenan a sentimientos antiguos, dolorosos, que nos impiden estar en el presente.

Esta oposición entre Quirón en Piscis y Marte en Virgo nos habla de esto también. Nos llama reconocer la diferencia de tiempo entre el presente y los sentimientos que nos embargan, que nos impiden mirar la situación tal cual es. 

Saturno forma un T-cuadrada a esta oposición, invitándonos a investigar, donde reside la limitación que sentimos.

“Qué”, más que Quién, nos frena, nos impide ser felices. 

Esta es también una gran oportunidad para reconocer las cosas que podemos cambiar y las que no. Si mi felicidad depende de lo que no puedo cambiar, pues está claro que nunca seré feliz. 

La humildad es necesaria, para que podamos volver a nosotros mismos y ver cuales son las cosas que puedo manejar y cuales no.

Júpiter en Escorpio, que se encuentra en conjunción a esta Luna Nueva

Nos deposita esa pregunta sobre nuestra mesa: “Tengo poder para cambiar, dar vuelta, a una situación que me oprime?”. 

Por sobre todas las cosas, la Luna Nueva en Libra nos recuerda que siempre está “la otra parte”, que no piensa como yo, que tiene otras necesidades, otras verdades, otra fé. “Mi verdad” no es compartida por Todos.

Como puedo aprender a vivir en paz con otro que piensa diferente a mi, que es feliz de otra manera, que cree en otros dioses y que ve la vida desde otra perspectiva, varias otras perspectivas? 

En este conflicto entre Tú y Yo, hay otros puntos de vista. Otras personas que ni siquiera ven nuestro conflicto. 
El Nosotros y Ellos no es la Totalidad.

En los 12 pasos de los Alcohólicos Anónimos, el primero es Aceptar, que no manejamos la situación. No podemos avanzar y liberarnos de cadenas hasta que no aceptamos que parte de ellas son auto-impuestas, sin darnos cuenta. 

Todo aquello a lo que nos agarramos para no confrontarnos con nosotros mismos, con lo difícil que es vivir, que es SER Humano, es igual a cualquier adicción.

Al fin de cuentas todo lo que TODOS queremos es relacionarnos, conectarnos, sentirnos que pertenecemos, que algo nos protege, nos cuida, sentirnos seguros. 

Si no encontramos esto en nuestro interior, lo buscaremos fuera. Libra y Aries, los dos signos estrella de esta lunación nos hablan precisamente de esto.

¿Cómo sentirme completo sin otro? ¿cómo sentirnos enteros, potentes por nuestra cuenta?

Cuando vamos con la herida de no sentirnos queridos, podemos estar en pareja o en medio de una numerosa familia, que igualmente seguimos sintiéndonos solos y no amados. 

Si no logramos SER y aceptar lo inconmensurablemente difícil que es SER, no podemos ni comenzar ese recorrido.

Quizás esta lunación nos recuerde que la Belleza, el Poder, la Felicidad, están en nuestro interior, y que debemos encontrarles, conectar con ello, para poder existir en armonía, sin reclamarles a otros lo que yo no puedo darme. 

Eso sí, una vez que me siento completo, puedo compartir el viaje con otro, sin tener que ponerles la presión de que deben hacerme feliz.

Fundamentalmente los signos cardinales son los más llamados a la acción en general, pero los signos de Aire y de Fuego están también en esta danza.

Afortunadamente, Venus, la regente de esta lunación, ya se encuentra en Libra, lo que facilitará las conexiones y promoverá el compromiso. 

Mercurio viaja de la mano de Júpiter en Escorpio, por tanto será necesario sacar algunas verdades a la luz y decir exactamente lo que sientes, en vez de esconderlo.

Anímate a decir lo que piensas por oscuro que sea, al sacarlo a la luz, pierde potencia y se puede ver con más claridad. 
Sin claridad no puede haber compromiso.

Como dice el gran Friedrich Nietzsche:

“Los políticos dividen a las personas en dos grupos: en primer lugar, instrumentos; en segundo, enemigos. El individuo ha luchado siempre para no ser absorbido por la tribu. Si lo intentas, a menudo estarás solo, y a veces asustado. Pero ningún precio es demasiado alto por el privilegio de SER uno mismo”.

¡¡Feliz Luna Nueva a todos!!

Astrología Arquetípica – Cristina Laird

Mas Info: https://buenasiembra21.com/

viernes, 13 de octubre de 2017

El Concepto y los Niveles de Consciencia.


Una de las preguntas que debemos realizarnos, gira alrededor del nivel de “consciencia” que había en nuestro árbol en el momento de nuestro nacimiento.

Para ello, sería conveniente que repasáramos el concepto y los niveles de consciencia de la mano del maestro Alejandro Jodorowsky.

Según sus propias palabras, consciencia es un estado de unión con la vida universal. Es una expansión continua, igual que el Universo.

Añade, que las enfermedades son cristalizaciones de niveles de consciencia que no cambian. “Las enfermedades genéticas son “abrigos” que te han puesto y que vienen del árbol”.

El desarrollo de la consciencia, según Jodorowsky, está graduado en niveles, de más a menos límites, hasta procurarnos la suprema liberación, que es la que nos une de manera total con el Universo.

Los tipos de consciencia los podemos clasificar, según una escala evolutiva, empezando por el punto más bajo:


Consciencia animal.

Sobrevivir. “Comer y no ser comido”. Caracterizada por los problemas con el territorio.
Sólo se preocupa de cubrir las necesidades más primarias. Transforman la realidad en una jungla de agresividad. 

Es lo que ocurre en el mundo animal, donde sólo se desarrollan los egos más bajos. La motivación se centra en la satisfacción de las necesidades básicas. Se han desarrollado los egos material y sexual, el emocional e intelectual están inmaduros. 

El motor de la acción es la supervivencia y sus respuestas giran en torno a la comida, el sueño y el sexo. Un asesino a sueldo es un ejemplo claro de consciencia animal.


Consciencia infantil.

Consumidor por excelencia. “Recibirlo todo para poder seguir soñando y jugando”. Cuando la persona permanece infantilizada.

Es la propia de la infancia, donde la prioridad es el entretenimiento. Jugar, coleccionar, ver películas. Es la consciencia de los “parques temáticos” y de las películas americanas. No se pretende llegar a ningún sitio, no hay ideal o búsqueda, sólo se plantea entretener. 

La sociedad americana está en este nivel, es la cultura del ocio y entretenimiento, no saben defenderse a pesar de la maquinaria bélica de la que disponen. 

Nuestra sociedad trata de mantenernos en este nivel, donde somos consumidores compulsivos. Un niño tampoco puede montar ninguna “revolución”, el poder puede manejarnos con total tranquilidad…


Consciencia adolescente.

Ser amado y admirado, desafiar al mundo e integrarse en la pandilla. “Amor eterno, vivir de prisa, morir joven”. En este nivel se está permanentemente pidiendo… sin dar.

El mundo de las telenovelas y de las noticias del corazón. Hay una visión cursi de la vida que conduce al perfeccionismo. Podemos observar a este personaje típico en muchas de las series de televisión actuales. 

Consiste en valorar por encima de todo el hecho de: “realizarse es encontrarse con su pareja”. Continuamente se está a la búsqueda de la mujer o del hombre ideal. No se es consciente de que la pareja es una crisis continua.


Consciencia adulta egoísta.

Preservar la seguridad y la propiedad privada; defender los propios intereses. “Todo para mí”. El adulto es el sujeto que invierte. Ahora bien, puede ser un adulto explotador, cuyo afán sea poseer y explotar.

Es el político, industrial o traficante de drogas, que hace mucho dinero aprovechándose de los niños y de los románticos. (Los que se encuentran en un nivel inferior de consciencia). 

Usan su poder en beneficio propio, sin valorar el daño que está provocando a la sociedad en la que vive. No le importa plagiar, si eso le va a aportar beneficios. 

Responsables de crear industrias “tóxicas” que generan muchos beneficios, pero contaminando y lastrando a la sociedad. De ser explotador, el egoísmo le puede llevar a ser abusador y vivir en un aislamiento mental con nivel cero de empatía.


Consciencia adulta altruista. 

Compartir. “Nada para mí que no sea también para los demás”. 

El adulto generoso, que por el contrario no se queda nada para él, sino que se lo da a los demás. El adulto generoso también sabe recibir y aprende lo que es el servicio.


Es el que da un servicio a su comunidad, aunque gane mucho dinero con eso. Puede ser un gran médico o cirujano. Tal vez un empresario, que además de ganar dinero, beneficia de alguna manera a la sociedad que le rodea.

Muchas veces, la consciencia adulta lo es a escala local. Actualmente saltan a la prensa constantemente acciones solidarias de conocidos empresarios y artistas, que son claros ejemplos de este nivel de consciencia.


Consciencia planetaria.

Consciencia ecológica, servicio, responsabilidad:  “Todo está vivo, todo forma parte de mí, yo formo parte de todos”. El nivel al que todos los habitantes del planeta deberíamos aspirar.

Cuando el servicio que se ofrece trasciende las barreras locales y se expande a nivel planetario. Es el nivel al que debemos aspirar, ya que todos nos movemos por el Universo a bordo de esta nave espacial que se llama la Tierra. 

Pero el error del ser con consciencia planetaria es quedarse estancado en el aquí y ahora, y así, no llegar al destino de cada ser: el de fusión total con el Universo.


Consciencia solar.

 Actúa sobre las generaciones pasadas y futuras, comprende la vida: “Soy la eternidad y soy el espacio infinito”. Este nivel de conciencia se extiende hasta los límites del sistema solar.

La persona, aquí, considera al sistema solar, y no a la Tierra, como su medio natural.

Dicha persona supera el tiempo y el espacio terrestre y se propone actuar no solamente para su propia generación, sino, de uno a otro lado, sobre las generaciones precedentes y siguientes. 


En este nivel está la paz con todos los acontecimientos que han marcado a la historia de la humanidad y con todas las energías pasadas, presentes y futuras que contribuyen a la aparición de la vida. 

Nos lleva a vivir en la frecuentación de los grandes arquetipos y la encarnación de los símbolos, que son entonces considerados (como en Carl G. Jung) como otros tantos aspectos de un mismo todo, elementos de una sola unidad considerada un principio de vida semejante al sol, que ofrece luz y calor. 

Cualquiera que sea su espiritualidad o su religión, la persona que tenga este nivel de consciencia, vive en estrecha relación con el principio creador, al que llama “Dios” o “fuerza vital”.

Centro unitario: el Sol, como símbolo de la Consciencia alrededor del cual gira la Tierra.


Consciencia cósmica

No somos la única forma de vida. “Mi dolor no se convierte en sufrimiento porque estoy disuelto en el todo”.

En este nivel ya se ha descubierto que todo está unido. El secreto de la conciencia es la re-unión: volver a unir lo que estaba separado.


Estamos en un sistema planetario girando alrededor de una estrella, que es el Sol.


Formamos parte de una galaxia, que a su vez pertenece al universo. Es una escala muy grande, que nos supera y convierte en una pequeña gota de agua en un inmenso océano. 

Sabe relativizar los problemas cotidianos, porque se inclina ante las leyes del cosmos. Acepta la muerte, se desprende de toda posesión y se entrega a la vacuidad.


Consciencia divina.

“Yo soy el Amor, nada más que el Amor, sólo el maravilloso Amor”. Nivel de consciencia unida al nombre inefable que está dentro de cada uno.

Es la que alcanzaron: Buda, Cristo y Mahoma. Un nivel que cae fuera de nuestro alcance, somos seres humanos, la divinidad queda en otro plano de momento. 

Sin embargo, todos llevamos dentro esa llama divina, nuestro Dios interior.Todos nuestros “yoes” se pliegan ante este diamante central, que no podemos conocer, pero sí sentir.

Nuestra mirada al mundo está filtrada por el nivel de consciencia que tengamos, y ésta, a su vez, está directamente relacionada con el nivel de consciencia de nuestro árbol genealógico. Sin embargo, todos podemos ir avanzando. 

El edificio de la consciencia lo vamos construyendo a lo largo de nuestra vida, desde abajo hacia arriba, todos los niveles son importantes, todos hay que vivirlos. Incluso cuando hayamos alcanzado pisos elevados, el ático, el mirador…


¿Qué es la falta de consciencia?

Cuando algo que te ha sucedido y no recuerdas te está marcando.
El trato que te dieron tus padres: las neuras, obsesiones, maltratos… se transmiten por el árbol genealógico.
 ¡Tú haces lo que te han hecho!


Es como una maldición, pero se puede cortar. Si nos hacemos conscientes de nuestros traumas genealógicos, los desactivamos. De ese modo curamos nuestro árbol genealógico, dejamos de transmitir por él esos errores. 

Según Jodorowsky, el último don que tú das es tu consciencia. Cuando lleguemos a la muerte, lo mejor que podemos ofrecer es una perfecta y luminosa consciencia, una consciencia clara que hay que saber crear.

Para averiguar quiénes somos, debemos expandir nuestra consciencia. Y ahí llega el arte. El arte nos abre a otros mundos, a otras miradas, nos “muta” la consciencia. 

Por eso el arte es terapéutico: ¡la enfermedad por antonomasia es la falta de consciencia, y el arte puede curarla!
Fuente: Alejandro Jodorowsky.

MAS INFO: https://buenasiembra21.com/