Estos días podemos ver como en las tiendas y en centros comerciales se está promocionando todo lo que tiene que ver con la próxima fiesta de Halloween, el Sabbat más importante del año, el Samhain. En los países católicos, esta festividad es conocida con el nombre de Todos los Santos, si bien, como casi todas las festividades católicas, es una cristianización de una festividad pagana que se pierde en la noche de los tiempos. Ayer tuve que salir a hacer algunas compras. Recuerdo que hace no mucho tiempo me molestaba ver como nada más acabar Halloween nos llenaban los escaparates con la Navidad. Pero ayer vi asombrada e indignada que faltando todavía una semana para Halloween, todos los escaparates de los centros comerciales se han llenado de árboles de Navidad, de adornos y de Santa Claus y no queda ni rastro de Samhain. En los supermercados ya están los turrones y demás dulces navideños y no se puede comprar nada relacionado con Halloween, cuando la fiesta ni siquiera ha llegado. Las mareas, la subida y la bajada de las aguas del océano, siguen un patrón regular. Resultan una forma práctica de indicar el paso del tiempo. Al igual que las aguas del océano, las energías de la Madre Tierra suben y bajan y también siguen un patrón muy concreto. Las hojas de los árboles no se han caído todavía pues es ahora cuando empiezan a amarillear. Los caminos de árboles comienzan a llenarse de esa belleza espectacular y sublime de rojos, ocres, marrones y amarillos. El velo oscuro de la Tierra recién ha comenzado a tornar la Rueda del Año. La luz cálida y ambarina del otoño está empezando a atisbarse a la caída de la tarde, llenando de una bruma espectral el bosque. Los ecos de los ancestros surgen ya no tan tímidos desde lo más profundo de la tierra. La naturaleza se torna más silenciosa. En brujería existe un folklore asociado a las estaciones, y mejor que llamarlo estaciones, se denominan mareas estacionales. Flujos de energía que van y vienen, una y otra vez, cada año. En un eterno retorno de lo mismo y que a su vez nos permite crecer y avanzar pues en esa cadencia que la energía asciende, como espiral, hacia el Cosmos y desciende hacia el inframundo, en busca del conocimiento. Para subir hay que bajar. El mundo establece así un ritmo, unas mareas cuyos límites siempre son imprecisos pero que siempre marcan un estado de las cosas. Así en otoño, sobre todo en los días que rodean a Samhain, vemos como la Naturaleza se desprende de todo lo que ya no sirve. De todo lo que nació en primavera y ahora le toca morir.
Por el rabillo del ojo veo una hoja caer. La vi nacer en Walpurgis, también llamado Beltane, y ahora la veo morir. Y mientras la hoja cae, tomo consciencia de qué es aquello que también quiero que se desprenda de mi. La Madre es sabia y para aprender, debemos observarla y respetar su cadencia. En otoño respiro la oscuridad, viene para mostrarme la mía. En otoño tomo consciencia de esa oscuridad y enciendo el fuego de las velas que han de mostrármela para echarla de mí. Si no echo aquello que ya no me sirve para mi propio crecimiento, ¿acaso podrá crecer algo nuevo? Cuando Samhain pasa, sigue el proceso. Las hojas siguen amarilleando y siguen cayendo pero aún quedan muchas en los árboles. No será hasta cercano Yule, que caigan definitivamente. En este tiempo, al desprenderme de tantas cosas, dejo espacio para lo nuevo, para lo que ha de crecer cuando nazca de nuevo la Luz del Solsticio, la luz de Yule. Después esa semilla quedará guardada en el seno de la Madre Tierra y comenzará a nacer en Imbolc, el 1 de febrero, cuando la nieve comienza a derretirse.
Los científicos que creen posible que el universo que nos rodea no sea real
Son
varios los físicos y estudios que han sugerido que nuestro universo no
es real, sino una simulación gigante; grandes empresarios, como Elon
Musk, de Tesla, lo han sugerido recientemente; ¿es así? y en todo caso,
¿debería importarnos?
¿Eres real? ¿Y yo?
Algunos
físicos, cosmólogos y otros científicos no tienen problema hoy en día
en contemplar la posibilidad de que todos estemos viviendo dentro de una
simulación computarizada gigante, como en la famosa película de finales
de los años 90, The Matrix.
Nos rebelamos por instinto ante esa idea, por supuesto. Todo se siente demasiado real como para ser una simulación.
Pero
piensa por un momento el extraordinario progreso que ha habido en
computación y tecnologías de la información en décadas recientes.
Las
computadoras nos han dado juegos de increíble realismo, así como
simuladores de realidad virtual muy persuasivos. Es más que
suficientemente para ponerse paranoico. ¿Cómo diferenciar entre la realidad y una simulación? ¿E importa en realidad en cuál de las dos vivimos?
El universo es un experimento
La idea de que somos parte de una simulación tiene algunos simpatizantes de alto perfil.
En
junio del 2016 el empresario en tecnología Elon Musk señaló que las
probabilidades de que estuviéramos viviendo en una realidad objetiva
eran "una en mil millones".
En esa misma línea, tanto Alan Guth,
del Instituto de Tecnología de Massachusetts, en Estados Unidos, como el
gurú de las máquinas inteligentes, Ray Kurzwell, sugieren que "a lo
mejor todo nuestro universo es un experimento de ciencia de un
estudiante de secundaria en otro universo".
Ninguno de ellos cree
que somos seres físicos atrapados en una realidad falsa, como en The
Matrix. En cambio, hay al menos dos formas en que es posible que el
universo que nos rodea no sea real.
El cosmólogo Alan Guth de MIT
ha sugerido que el universo puede ser una especie de experimento de
laboratorio, concebido por cuenta de un Big Bang artificial por alguna
inteligencia superior.
Una vez formado, creó su propia burbuja de
tiempo-espacio. Pero si creemos en esta teoría, el universo resultante
sería perfectamente real, aunque se hubiese originado por un proceso
artificial.
El segundo escenario, en cambio -al que se adhieren
personalidades como Musk-, sugiere que los humanos somos seres
completamente simulados: poco más que información manipulada por una
gran computadora, como los personajes de un videojuego.}
En este Universo no hay escape al estilo Matrix: este es el lugar donde vivimos y es nuestra única oportunidad de vivir.
Pero,
¿por qué creer esta posibilidad tan rebuscada? La respuesta es
sencilla: ya recreamos el mundo a través de la realidad virtual.
No
solo realizamos simulaciones para los videojuegos, sino también para
investigaciones científicas.
¿Quién dice que dentro de poco no seremos
capaces de crear seres virtuales que muestren señales de conciencia?
Si
alguna vez alcanzamos ese nivel, estaremos desarrollando una enorme
cantidad de simulaciones, más allá de nuestro mundo "real".
¿No es posible entonces que un ser inteligente en otra esquina del universo haya llegado ya a ese punto?
Un mundo virtual
El filósofo Nick Bostrom, de la Universidad de Oxford, ha definido tres posibilidades en relación con este escenario:
1.-
Las civilizaciones inteligentes nunca llegan a desarrollarse a un nivel
tan elevado como para producir estas simulaciones, porque quizás se
erradican a sí mismas de la faz de la tierra.
2.- Una civilización llegó a tener la capacidad para hacer estas simulaciones, pero por alguna razón decidió no realizarlas.
3.- Hay una probabilidad abrumadora de que estemos viviendo en una simulación.
¿Cuál de estas tres opciones es la más probable?
El astrofísico y ganador del premio Nobel, George Smoot, señaló que no hay razones sólidas para creer en las opciones 1 y 2.
Es
cierto que la humanidad se ha causado una gran cantidad de problemas.
Por ejemplo, está el cambio climático, las armas nucleares y la
posibilidad de una extinción masiva. Pero ninguno de ellos tiene por
fuerza que ser terminal.
Adicionalmente, no hay nada que sugiera
que simulaciones verdaderamente detalladas, en la que los agentes se
experimentan a sí mismos como reales y libres, sean imposibles en
principio.
Smoot agrega que, dado el conocimiento alcanzando en
este momento sobre la existencia de otros planetas, sería el colmo de la
arrogancia pensar que somos la inteligencia más avanzada del universo.
¿Qué
hay de la opción 2? Smoot piensa que también es improbable. Después de
todo, una de las razones por las que hacemos simulaciones hoy es para
conocer mejor el mundo real; para hacerlo mejor y salvar vidas. Son
motivos éticamente indiscutibles para continuar recreando la vida.
Con esos argumentos solo nos queda la opción 3: probablemente estamos en una simulación.
Cómo demostrarlo
Una de las formas de averiguar si estamos viviendo en una simulación es buscar fallas en el programa que la produce. Por ejemplo, encontrar inconsistencias en las leyes de la física.
También
pueden hallarse errores debido al redondeo de cifras en las
computadoras, como sugirió una vez el experto en inteligencia artificial
Marvin Minsky.
Por ejemplo, cada vez que un evento tiene varios
resultados posibles, sus probabilidades deben sumar 1. Si detectamos que
no es así, algo debe estar mal.
Para otros científicos, la prueba
de que estamos en una realidad virtual radica en el Universo mismo:
todo está diseñado para que encaje perfectamente.
Incluso la menor
alteración de las fuerzas naturales habría hecho del átomo una
partícula inestable, o habría hecho imposible la vida en la Tierra.
La
mecánica cuántica ha dado con toda clase de cosa extraña. Por ejemplo,
tanto la materia como la energía parecen granulares: como la pixelación
de una pantalla, cuando la ves muy cerca.
Otro
poderoso argumento es que el Universo parece funcionar a través de
líneas matemáticas, como si se tratara de un programa de computación.
Sin
embargo, este argumento parece morderse la cola: si una
superinteligencia estuviese administrando simulaciones en su propio
mundo "real", se supone que lo haría basándose en principios físicos que
rigen su universo, así como lo hacemos nosotros ahora con el nuestro.
En
ese caso, la razón por la cual nuestro mundo es matemático no sería
porque es administrado por una computadora, sino porque el mundo "real"
también es así.
En todo caso, es muy difícil -si no imposible- encontrar evidencia sólida que demuestre que estamos en una simulación.
En palabras de Smoot, quizás nunca lo sabremos, porque nuestra mente no está lista para afrontar esa tarea.
Después de todo, diseñas a unos agentes en una simulación para que funcionen dentro de unas reglas, no para que las subviertan.
Realidad cuántica
En
el fondo de este debate reposa una idea que quizás disminuya la
preocupación por determinar si solo somos información manipulada por una
gigantesca computadora.
Para algunos físicos, eso es lo que el mundo real es, en cualquier caso.
Cada
vez más, la teoría cuántica está siendo formulada en términos de
información y computación. Algunos especialistas creen que, en su nivel
más fundamental, puede que la naturaleza no sea matemática pura, sino
información pura: como los ceros y los unos de las computadoras.
Al
respecto, el reconocido físico John Wheeler propuso que todo lo que
pasa, desde la interacción de partículas hacia arriba, es en cierta
forma computación.
"Si uno mira las entrañas del Universo -la
estructura de la materia en su escala más pequeña- se da cuenta que no
son más que bits realizando operaciones digitales locales", dice Seth
Lloyd, del Instituto Tecnológico de Massachusetts.
Esto nos lleva
al meollo del asunto. Si la realidad es sólo información, entonces
nosotros no somos más o menos "reales" si estamos en una simulación o
no. En cualquiera de los casos, información es todo lo que podemos ser.
Casi
con absoluta certeza Elon Musk no va por ahí diciéndose que todas las
personas que ve son construcciones hechas por computadoras que procesan
data codificada por su propia conciencia.
En parte porque es
imposible mantener esa imagen por mucho tiempo en nuestras cabezas, y
porque también en el fondo sabemos que la única noción de realidad que
vale la pena tener es la que experimentamos, y no algún hipotético mundo
detrás de todo.
El concepto del "mundo como simulación" toma una
vieja diatriba filosófica y le pone el traje de la tecnología. Eso no
hace daño nadie: simplemente nos anima a examinar nuestras asunciones y
preconcepciones.
ero
hasta que se pueda demostrar que distinguir entre lo que experimentamos
y lo que es "real" se traduce en una diferencia entre lo que observamos
o hacemos, nuestra noción de la realidad no cambia de manera
significativa.
A principios del siglo XVIII el filósofo George Berkeley argumentaba que el mundo era una mera ilusión.
Y para cuestionar esta idea, el vivaz escritor inglés Samuel Johnson exclamó: "yo refuto eso", y pateó una piedra.
En realidad, Johnson no refutó nada. Sin embargo, puede que se le haya ocurrido la respuesta correcta. fuente
La coherencia cardiaca y nuestro bienestar interior
Sentimos las emociones en nuestro cuerpo, eso ya es conocido, experimentado por todos nosotros y los estudios científicos realizados al respecto son muchos. Aunque no desde hace mucho, se sabe que los intestinos y el corazón poseen un sistema de neuronas en una red neuronal característica de cada uno, que son como pequeños cerebros en el interior de nuestro cuerpo.
Estos cerebros locales son capaces de tener sus propias percepciones, de modificar su comportamiento en función de éstas, e incluso de transformarse después de sus experiencias, es decir en cierta manera de formar sus propios recuerdos.
Además de tener su propio sistema de neuronas el corazón es una fábrica de hormonas. Adrenalina, cuando necesita funcionar al máximo de sus capacidades, ANF, que regula la presión arterial, y la oxitocina, la hormona del amor.
Todas estas hormonas actúan sobre el cerebro directamente.
De hecho, el corazón hace participar a todo el organismo de las variaciones de su campo electromagnético, el cual podemos detectar a varios metros de distancia, pero del que aún se desconoce la significación, desde el punto de vista de la ciencia… El corazón, percibe y siente y además influencia todo el organismo, comenzando por el cerebro. De ahí, todos los casos de ansiedad, depresión, dificultades respiratorias, palpitaciones, etc.
La relación entre el pequeño cerebro del corazón y el cerebro emocional es una de las llaves de la inteligencia emocional. Consiguiendo controlar nuestro corazón, conseguimos dominar nuestro cerebro y vice-versa.
La relación más fuerte entre el corazón y el cerebro emocional está establecida por lo que llamamos el sistema nervioso periférico autónomo.
El sistema nervioso periférico autónomo está constituido de dos ramas que se enervan cada una a los órganos del cuerpo a partir del cerebro emocional. Una rama es la simpática que controla las reacciones de fuga y de combate, es decir que acelera el ritmo cardiaco, y la otra rama es la parasimpática cuya actividad es la de relajar y ralentizar el ritmo cardíaco. La relación entre estas dos ramas del sistema nervioso es la que rige la coherencia, o el caos en el ritmo de los latidos del corazón.
Según la calidad de nuestras emociones, las reacciones que tengamos ante las circunstancias de nuestra vida van a determinar el estado de caos o de coherencia de nuestro ritmo cardiaco y por lo tanto de salud o de enfermedad en nuestro cuerpo, puesto que está en íntima relación con el cerebro y todo nuestro organismo.
Cómo conseguimos controlar este ritmo y desarrollar la coherencia, que es la fuente de la salud emocional y física, por ende? A través de la respiración consciente y el control sobre ésta en momentos intensos a nivel emocional.
Cómo llegar a la coherencia cardiaca en un mundo que nos empuja a vivir en un estrés casi permanente?
La música, las vibraciones, el sonido tienen un lado científico, en la musicoterapia, poco conocido y desarrollado. Las vibraciones musicales y en concreto instrumentos como los cuencos tibetanos nos ayudan a regular las funciones a nivel fisiológico, acústico, en el cerebro y el corazón, en relación al desarrollo del nivel de coherencia cardiaca y relajación cerebral.
Los cuencos tibetanos emiten básicamente la frecuencia de la onda Alfa, que es la que emite el cerebro cuando está en sueño semi-profundo o en estado de relajación-meditación.
De ese modo y siguiendo la ley físico acústica de la resonancia, cuando lo escuchamos entramos directamente en onda alfa, lo que mejora nuestro nivel de coherencia cardiaca, calma nuestra mente bulliciosa y restablece una respiración diafragmática profunda lo que mejora directamente el estado físico, emocional y energético de la persona que recibe el sonido.
Además los cuencos colocados en diferentes partes del cuerpo emitiendo su característica vibración, masajean con el sonido incluso el interior de los órganos, vísceras, músculos, huesos.
La onda expansiva del sonido se expande y viaja a través de nuestro cuerpo que vibra al unísono con este sonido armonioso y restablece una paz interna que recupera de los desequilibrios el sistema inmunológico, nervioso y hormonal, lo que ayuda enormemente a despertar el poder de sanación que nuestro cuerpo tiene naturalmente.
Estos instrumentos musicales ancestrales, emiten frecuencias de un sonido base más multitud de armónicos. Los armónicos son al sonido lo que las diferentes tonalidades de un color son a un color en concreto.
Estos armónicos naturales agudos dinamizan los micromúsculos del oído interno que a su vez sirven de dinamo y batería recargando de energía el cerebro, y de nuevo aportando la fuerza a los sistemas inmunológico, hormonal y nervioso con el consiguiente beneficio general desde lo físico pasando por lo emocional, mental y energético.
Y cuando sabemos que la mayoría de los desarreglos y disfunciones o enfermedades provienen de las consecuencias negativas del estrés acumulado, el hecho de recibir estos sonidos con todas sus facetas de actuación, nos pueden ayudar en cualquier tipo de enfermedad o proceso de vida.
Añadir que también la onda expansiva del sonido tiene su influencia en el agua y líquidos, de nuestro cuerpo, desde las aguas intracelulares, hasta el fluido general sanguíneo, y tomando los estudios de Emoto sobre los cristales del agua y su reacción ante las palabras y sonidos positivos podemos imaginar la envergadura de estos instrumentos musicales provenientes del Tíbet en materia de salud y bienestar, además de toma de conciencia y de herramienta de crecimiento personal.
Trabajamos, armonizando y limpiando nuestros tres centros básicos
El cerebro, el corazón y los intestinos-aparato genital (en la mujer, la conciencia del Útero).
Llevo años trabajando con el sonido, y puedo asegurar que con la vibración que resuena con los sonidos armónicos en estos tres centros, podemos restablecer el equilibrio perdido en la enfermedad, y fortalecer a la persona y por ende a su alma, para que recupere el poder sobre ella misma y su Conciencia de Sanación Interior.
Regalarnos momentos de respiración y Paz interior, con las ondas expansivas de tranquilidad que emiten los sonidos de los cuencos tibetanos, ofrecernos sentir la vibración Alfa para nuestro cerebro y corazón en una sesión de cuencos tibetanos es regalarnos salud y una larga vida llena de bellos y positivos momentos.
"Una vez que tomás una decisión -decía Emerson- el universo entero conspira para hacer que ocurra."
Soltar viejas creencias.....
Cambiar la energía.....
Salir de los límites imaginarios....
Experimentar nuevas frecuencias....
Escuchar al corazón......
Liberar al niño interior......
Creer para crear......
Descubrir otros mundos...
Elevar el espíritu.....
Sanar el alma........de eso se trata!!!
El amor puede generar
efectos en nuestro mundo físico.
El departamento de Biología Cuántica del
Instituto Hearth Math, de California, realizó estudios que comprobaron que las
emociones y los sentimientos humanos emiten ondas sinusoidales.
El autor y físico
norteamericano David M. Jinks ha elaborado una impresionante teoría, expuesta en
un revelador libro titulado “El mono y el Tetraedro”. Jinks presenta un
detallado análisis que revalida la información contenida en muchísimos textos
espirituales, místicos y religiosos de la antigüedad.
Su teoría une a la física
cuántica con la poderosa energía del amor, para establecer una comunión que
abriría las puertas de la evolución humana. Utilizando fundamentos puramente
científicos, asegura que el amor es un flujo completamente libre y sin
restricciones de información, que puede tomar la forma de palabras, pensamientos
o pura energía.
En un mundo donde la
aceptación incondicional del amor fuera la regla, la energía en todas sus formas
fluiría coherentemente, sin ningún tipo de resistencia. El amor, descrito de
esta manera, sería el estado ideal para la transmisión de la energía. Ahora
consideremos este concepto en términos de grandes cambios planetarios, como los
que transita la Tierra actualmente, y su relación con un período en el cual se
podría presentar un gran salto evolutivo en la conciencia humana.
En el punto
más alto de uno de estos períodos en los cuales la transmisión de energía desde
otras dimensiones crece considerablemente, cuando la geometría del sistema solar
entero está perfectamente alineada para permitir el flujo de información
procedente de dimensiones superiores hacia nuestra realidad,
¿qué sucede?
Básicamente, que aquellos ecosistemas planetarios que estén en armonía natural
se encontrarán “dispuestos” a recibir sin resistencia el flujo energético que
les llegue, y por lo tanto se verán positivamente transformados por éste,
mientras que aquellos que opongan resistencia al nuevo patrón de vibraciones
sufrirán una serie de consecuencias adversas como las que estamos experimentando
actualmente en nuestro planeta.
Pues bien, a través de
las predicciones de Jinks, estos períodos de máxima transferencia energética se
dan como procesos cósmicos cíclicos y vienen a coincidir con aquellos momentos
en los cuales se producen grandes convulsiones evolutivas en nuestro planeta,
con extinciones en masa de ciertas especies y la aparición de otras.
Lo más
inquietante es que todos los datos parecen indicar que ahora nos encontramos
inmersos en uno de esos momentos. Y, si colectivamente y como especie, el ser
humano no acepta vivir en completa armonía y en estado de amor con su entorno,
nos hallaríamos cercanos a nuestra propia extinción.
LOS LEGADOS
ANCESTRALES
Estos grandes ciclos
ya fueron descritos con precisión por cosmogonías tan alejadas entre sí como la
maya, la hindú o la de los indios Hopi norteamericanos, que coinciden en situar
en la actualidad uno de estos periodos críticos para la evolución. Pero, más
allá de toda especulación, existen pruebas contundentes que confirman la
veracidad de este antiguo conocimiento.
El mundo científico observa con total
desconcierto cómo todo el Sistema Solar y nuestro propio ecosistema está siendo
afectado por un proceso cósmico en el cual el ser humano y su acción
desequilibrante sobre el medio ambiente no tienen nada que ver.
¿Qué podría
significar todo esto?
Básicamente, que un flujo de energía de origen desconocido
no sólo está penetrando en nuestro planeta, sino haciendo subir su patrón
vibratorio y, con éste, el de todo lo que el planeta contiene, incluidos sus
habitantes.
El calentamiento global, el agujero de la capa de ozono y otros
fenómenos climáticos serían los síntomas de que un flujo de energía-información
está comenzando a transformar el Sistema Solar y, por ende, nuestro planeta. De
nuestra capacidad para vibrar en armonía con él puede depender nuestra
supervivencia o el que venga a sustituirnos una nueva especie que encaje mejor
con el nuevo patrón energético y de realidad, en un nuevo ciclo evolutivo
terrestre.
La ciencia finalmente
comienza a comprender la existencia de un universo intangible que no puede ser
estudiado con máquinas; un universo conformado por realidades superiores de la
creación y que responde también a fuerzas superiores, como lo es la energía del
amor.
EL PODER DEL AMOR
El amor puede generar
efectos en nuestro mundo físico. El departamento de Biología Cuántica del
Instituto Hearth Math, de California, realizó estudios que comprobaron que las
emociones y los sentimientos humanos emiten ondas sinusoidales.
¿Qué significa
esto?
Que a cada emoción y sentimiento corresponde una longitud de onda
sinusoidal específica y única.
Estas respuestas podían, además, ser
representadas por una computadora con formas tridimensionales tangibles. Esto
tiene poderosas implicancias en lo que respecta a los antiguos conocimientos y
legados que establecían cómo construir un mundo mejor mediante la utilización de
la fuerza energética del amor.
El mundo científico,
hasta ahora, ha tratado la realidad y las cosas que la componen, entre ellas el
hombre, como aspectos separados entre sí, mientras que la nueva visión
“participativa” tiende a verla como algo abstraída de un flujo intangible e
invisible, no compuesta por partes, sino que se trataría de una conexión
inseparable. Bajo esta visión nosotros, en esta realidad “participativa”, somos
al mismo tiempo el artista y la tela que pintamos.
El amor, entonces, sería el
elemento que permitiría que las energías creativas fluyan de tal forma que la
pintura se convierta en una verdadera obra de arte y nosotros en genios de la
pintura.
En un “Universo Participativo” tú y yo somos parte de la ecuación.
Nosotros juntos creamos los eventos de nuestras vidas y también las experiencias
de qué crear. Ambas cosas suceden al mismo tiempo.
En otras palabras, somos
artistas expresando nuestras más profundas esencias de vida humana en un
misterioso tejido cuántico.
La experiencia del libre albedrío nos permitiría
elegir el rumbo que toma nuestra obra. Es decir, podemos tanto crear como
destruir la creación misma. El amor sería la energía mejor aliada de la
creación, mientras que el extremo opuesto sería el de la destrucción.
CO CREADORES DE LA
REALIDAD
Debido al sistema de
creencias de que los pensamientos y sentimientos “no van a ninguna parte”, las
prevalecientes formas de pensamiento y los sentimientos de una naturaleza
negativa están impactando negativamente en toda la Tierra.
Estas formas
negativas de expresión energética humana producen efectos adversos en todas las
formas de vida por las frecuencias de intercambio de información de las cuales
la mayoría de los humanos permanecemos inconscientes, pero que constantemente
estamos produciendo.
Esta verdadera “barrera energética” que prevalece
colectivamente en nuestro mundo está intercediendo con las nuevas frecuencias
energéticas que están arribando y transformando a la Tierra y al Sistema Solar
entero. Igual al enfásis que se pone en las palabras. Las palabras no se las
lleva el viento, con las palabras construyes o destruyes.
Bajo el
conocimiento establecido por David M. Jinks, sólo un estado de pensamiento y
sentimiento positivo, armónico, guiado por la fuerza energética del amor, nos
permitirá alcanzar el tan anhelado salto evolutivo de la existencia humana.
Hasta que el hombre no comprenda que lo físico y lo no físico son
manifestaciones de una misma cosa, no entenderemos totalmente la importancia de
nuestro rol dentro de la creación.
Somos entidades participativas con una fuerza
muy poderosa: el amor; y tenemos una responsabilidad muy importante que es la de
ser artistas y lienzo en esta obra de arte llamada Divina Creación.
Júpiter en Libra desde el 9 de septiembre 2016 al 10 de octubre 2017.
Después de un año en Virgo, y por primera vez en doce años, Júpiter
transitará por Libra desde el 9 septiembre 2016 al 10 octubre 2017.
Júpiter, el Gran Benéfico de la astrología medieval, simboliza la
fuerza expansiva, la que incrementa, enriquece y fecunda.
En la
mitología, el Rey de los Dioses sujeta a un cetro de relámpagos,
símbolo de esa fuerza ancestral que puede fertilizar la tierra con la
semilla divina. Júpiter concede la gracia y nuevos amaneceres.
Expande más allá de nuestros viejos horizontes.
Es la fuerza del
explorador, del buscador de la verdad, de todo aquel que sale de su
tierra natal para aventurarse a tierras desconocidas. Es el oro y la
fortuna.
Es aquel que abre puertas y trae oportunidades a nuestra
dimensión de la existencia. Nos expande por dentro, nos ayuda a crecer, a
abrirnos ante nuevas posibilidades, a adquirir conocimiento,
experiencia y sabiduría.
Es el filósofo, el que busca sentido en las
cosas. Es el maestro que transmite su saber.
Su lado oscuro es el exceso y la sobreextensión, la falta de límites y
el crecimiento descontrolado.
No hay que olvidar que incluso lo que es
potencialmente bueno puede volverse dañino si se sobredosifica; solo
hay que pensar en la alimentación, el ejercicio u otras actividades
placenteras.
Durante sus tránsitos manifiesta su energía filtrada según el signo
en el que se encuentra.
En algunos signos su energía fluye mejor que en
otros.
En Virgo, por ejemplo, es considerado en detrimento según la
astrología medieval.
Es fácil de comprender: Virgo se preocupa por los
detalles mientras Júpiter valora más la visión amplificada. Virgo es
minucioso mientras Júpiter empuja hacia la expansión. Aun así, siempre
podemos recibir sus regalos esté donde esté.
Para muchos sus doce meses
en Virgo han sido un fructífero periodo de análisis, reflexión y
discernimiento. Quizás hayamos descubierto la belleza (y las ventajas)
de lo pequeño, enamorándonos de un estilo de vida minimalista y pulcro.
La fortuna estaba en la sensatez, la responsabilidad y el servicio;
todas cualidades de Virgo.
A partir de ahora, además de favorecer inmensamente con sus
vibraciones a todas las personas que tengan influencias fuertes de Libra
en su carta natal, ya sea porque el Sol, la Luna o el Ascendente se
encuentran en el signo o porque hay un stellium (acumulo de
planetas) en Libra, a nivel colectivo podemos disfrutar de la nueva onda
de Júpiter en todo lo que gobierna y se asocia con Libra. Libra es un signo cardinal lo que significa que le gusta iniciar y
emprender.
Pertenece al elemento aire (al igual que Acuario y Géminis),
lo que acentúa el mundo de la mente, de la comunicación y de las
relaciones.
Es gobernado por Venus al igual que Tauro, pero a diferencia
de Tauro, donde Venus se expresa de una forma bastante terrenal y
natural, en Libra la energía de Venus es muy sofisticada, cultivada,
estética.
Si Venus en Tauro es una feliz campesina francesa en Libra es
una modelo que desfila al ritmo de música electrónica futurista con aire
desapegado. Así que tenemos a Júpiter en el signo de Venus. Ambos se llevan muy
bien.
El “Gran Benéfico”( Júpiter) y la “Fortuna menor” (Venus), es
decir dos planetas que son considerados afortunados.
Podemos coger
nuestra carta y examinar la zona que va a recurrir Júpiter este año.
¿Qué aspectos forma? ¿Qué casa transita? Estas reflexiones nos darán más
información sobre cómo aprovechar sus energías de una forma individual.
De forma colectiva, Júpiter en Libra nos ayudará con las relaciones
de todo tipo.
Libra busca paz y armonía y Júpiter puede expandir nuestra
capacidad para crear equilibrio interpersonal, aprender estrategias de
comunicación y habilidades sociales. Si hasta ahora no sabíamos ser
diplomáticos, entonces es un buen momento para aprender este arte.
Pero
cuidado, también puede expandir nuestro afán de agradar y de decir que
sí a todo y a todos. Júpiter es como un “Sí” gigantesco: a la vida, al
placer, a la comida, al sexo, al afecto, a la aventura y un largo etc.
No hace falta que entre en detalle sobre las consecuencias de este “Sí”
cósmico. Pero bueno, tenemos Saturno, ¿cierto? La fuerza que restringe,
limita y nos ayuda con el autocontrol. Si vemos que nos estamos
excediendo, usamos su poder.
Es así de simple. Afortunadamente tenemos
todos estos recursos, este caja llena de herramientas, simbolizado y
explicado por las configuraciones de nuestra carta natal, ese mapa que
nos guía a lo largo de nuestras vidas. Los tránsitos son como un
dinámico aprendizaje acerca de cómo usar estas herramientas o energías
planetarias.
¿Qué mas favorece Júpiter en Libra?
Si tenemos líos con la justicia
puede ser un año donde se solucionan las cosas. No estaría nada mal
poner en orden nuestros asuntos. De una forma colectiva puede configurar
oportunidades para terminar con injusticias sociales en el mundo y
crear más paz duradera.
Es un buen año para renovar armario, refinar nuestro aspecto y
adaptar nuestro look a como somos ahora. Si nos aburre nuestra casa,
podemos comprar cuadros u obras de arte y redecorar nuestro espacio
vital. Si nos hemos olvidado de que existe la música, es un buen momento
para reconectar con nuestros grupos favoritos y ampliar nuestro
repertorio de medicina sonora.
¿Qué tal ir a algún concierto o aprender
danza?
La vida social será importante, llena de interesantes oportunidades.
Pero claro, si nos quedamos encerrados en casa es fácil que nos las
perdemos. Júpiter abre puertas pero hay que dar el paso y entrar en los
nuevos espacios.
No nos va a arrastrar por los pelos. No es Plutón, ese
sí que arrastra y hace oídos sordos ante nuestros lamentos y quejidos.
Quién sabe… igual al activar nuestra vida social, encontramos al amor
de nuestra vida.
A Libra le encanta la compañía. Con la magia de Júpiter
en el signo de Venus, puede encenderse la luz del amor verdadero.
Estable, sano, comprometido; un amor que suma en lugar de restar; que
dura en lugar de partirnos el corazón. Un amor que ilumina y nos lleva
al equilibrio, a la paz y al crecimiento…y para los que ya tienen a un
amor en su vida, los rayos de Júpiter en Libra pueden refinar los
sentimientos, elevándolos a un mayor nivel de disfrute y complicidad.
Esta semana iniciamos un nuevo mes lunar: el mes de Virgo, llamado Elul en arameo.
Examinemos la nueva atmósfera en la que estamos entrando para poder aprovechar la página en blanco que nos ofrece. Virgo es, literalmente, la virgen: ¡el capítulo en blanco que estábamos esperando todo el año!
La característica más sorprendente de la carta de este mes es la gran cantidad de cambios que pueden lograrse; la carta está plagada de planetas mutables. ¡No tenemos más opción que avanzar y cambiar!
El Nodo Norte (léase: nuestro karma) está en Virgo retrógrado y está casi en conjunción con la Luna Nueva. ¡Esto es algo serio!
El cosmos nos provocará y nos quitará toda nuestra pereza, pesadez y zonas de confort… ¡justo cuando creíamos que tendríamos un viaje ligero! Sin embargo, los beneficios son enormes.
Se implementará un nuevo programa en nosotros y muy pronto nuestros viejos patrones de conducta formarán parte de un pasado lejano. Mejoraremos nuestro verdadero SER, no sólo nuestra imagen exterior.
En nuestros planes está ser fieles a nosotros y a los demás.
Personas del signo Virgo
Ahora, como de costumbre, ¡vamos a chismear un poco sobre nuestros amigos virgo!
Virgo pertenece a la familia de los signos de tierra, y representa el componente aire (o Columna Central) de la tierra. De todos los signos de tierra, Virgo es el más ligero, es como la arena.
También es considerado como un signo mutable. Se adaptan muy bien y son mejores comunicadores que los demás signos de tierra, debido a su componente de aire interno.
Los virgo pueden ser de dos tipos: unos parecen tener una actitud y personalidad equilibrada (“los virgo tranquilos”), los otros son conocidos como los “virgo descabellados”, la antítesis del primer grupo. Estos son los que son muy controversiales, animados y, francamente, un poco locos a veces.
Al planeta Mercurio le encanta gastarle bromas a los signos que rige, ¡tanto los géminis como los virgo vienen en dobles!
Estar en la cabeza de un virgo es una verdadera aventura. Un millón de pensamientos aparecen en un minuto; ¡se siente como un desorden!
Otro truco de Mercurio: algunos virgo terminan siendo sonámbulos porque no pueden detener el flujo de pensamientos ni cuando duermen. ¿Por qué ocurre? La mente de un virgo es como un escáner, ¡registra absolutamente todo e intenta almacenar cada pensamiento!
Los virgo son críticos y emiten muchos juicios por naturaleza, además, ¡buscan la pureza absoluta (“la virgen”) y la perfección en todo! Desafortunadamente, esta no existe, por eso van por la vida frustrados eternamente.
Si realmente quieres saber la verdad sobre algo, habla con un virgo. Advertencia: puede que termines herido por lo que escucharás
El órgano relacionado con el signo es la sección media del sistema digestivo. Por esa razón, muchos virgo sufren de alergias a algún alimento, úlceras o incluso colitis, debido a la preocupación y angustia interna por la que pasan en su búsqueda de la perfección.
Una gran cantidad de virgos viven con trastorno obsesivo-compulsivo o algún tipo de obsesión.
Para que quede claro, entre los nacidos bajo el signo de virgo también hay una gran cantidad de hipocondríacos. Tienen tendencia al consumo de suplementos y son muy quisquillosos al momento de comer.
Un gran porcentaje de cirujanos son virgo. Y gracias a Dios, ya que ellos saben dónde cortar.
Lo mejor de ellos es su sentido de la ocupación por los demás: La Madre Teresa era virgo.
Son muy responsables y pueden ser buenos asistentes. Su escritorio está lleno de listas de tareas, son los primeros en llegar y los últimos en irse.
Son bastante confiables y profesionales en todo lo que hacen, tienen tendencia a ser adictos al trabajo. Los virgo no son muy buenos para tomar riesgos, prefieren la seguridad de un trabajo estable, como por ejemplo, contabilidad. Es posible ver a algunos de ellos en relaciones públicas, son muy talentosos y astutos.
El famoso (y chistoso) test de Virgo
Si quieres saber si hay un virgo en la sala, comienza a dar la clase delante de un cuadro estratégicamente torcido. Luego de dos minutos, los virgo se agitarán. En lugar de concentrarse en la clase, ¡se fijarán en el cuadro torcido hasta que uno de ellos finalmente se levante y lo enderece! (¡Para el alivio de los demás!).
¡Yo personalmente he realizado ese test con éxito!
Nuestra tarea este mes es:
Conectarnos con el panorama completo. Fluir con la vida. Ser felices en lugar de amargados. Dejar pasar los detalles (¡Son muchos!). No juzgar a la gente tan rápidamente. Darles una segunda oportunidad a quienes te decepcionan.
El amor es incondicional y no depende de qué tan responsable sea alguien.
Otro consejo importante es recordar, durante todo el mes, ¡mantener nuestra lengua controlada!
Septiembre, Mes para cerrar ciclos y iniciar nuevos
Iniciamos
el mes de Septiembre, con un eclipse solar y muchas manifestaciones de
cierre de ciclos.
¿Sabías que el día 9 del mes 9 de este año 9 (2016) se
abrirá portal energético a nuestro favor para que puedas hacer el
trabajo de cierre que te corresponde?
Septiembre
El mes de septiembre (9) trae consigo el 999 más 9. ¿A qué me refiero con esta triada perfecta?
A
que es el mes 9 y que tendremos el día 9 y el tercer 9 corresponde a la
suma del año corriente (2016) tiempo para el cambio y cierre
contundente de temas en tu vida.
El contexto del 9 tiene que ver
con la terminación, la perfección, el cierre de procesos y asuntos en tu
vida. Nos recuerda lo ciclos de la base de creación de la vida,
(gestación de 9 meses) y ahí se cierra un ciclo para iniciar otro.
¿Porqué es importante estar en la conciencia del cierre de ciclos?
Todo absolutamente todo tiene un principio y un fin. Todos nacemos y morimos. Existe la evolución dentro de nosotros.
De
hecho no somos los mismos de hace 9 años o qué te digo…de cuando
iniciaste a leer esto a esta línea que me lees…no eres el mismo. Así, se
marca en este mes de septiembre la máxima energía de cierres.
Este mes
nos marcarán 4 eventos muy importantes.
01 de septiembre,
iniciamos el mes con Eclipse Solar. Rige la energía masculina y tu poder
creativo (NO es solo para los hombres, si eres mujer también tienes esa
parte masculina) Es un renacer!
El día 09 de septiembre se abre
el portal para la expansión de consciencia espiritual.
Se manifestará
más ampliamente nuestra sabiduría del ALMA para guiarnos a cumplir
nuestra misión del vida.
El día 16 de septiembre, tendremos
Eclipse Lunar. Rige la energía femenina. UNICIDAD de energía masculina
con femenina. Habrá todavía mayor expansión de energía espiritual donde
se manifestará el camino a seguir.
El día 21 de septiembre
tendremos el inicio del Equinoccio de Primavera/Otoño.
Gran oportunidad para el
renacimiento de nuestra esencia. De la esencia del SER. Se activará el
gozo, la plenitud y el servicio para llevar a cabo nuestra misión de
vida.
Te recuerdo que lo que desea tu alma es que regreses a
tu esencia. Es tiempo de mostrar quien eres y lo que verdaderamente
deseas…ya no complacer a los demás por encima de ti.
Bendiciones todas. Si sanas tú…sanas tu árbol. fuente