martes, 14 de diciembre de 2010

El Apocalipsis Maya


La civilización maya dominó durante más de un milenio las planicies y selvas de América Central. Parece que entre los años 1000 a. C. y 320 d. C. erigieron imponentes ciudades–estado, emblema de su avanzada cultura. Luego, y sin una razón aparente, en torno al año 900 d. C. estos grandes santuarios se despoblaron casi totalmente.

Copán, que entre los años 700 y 850 albergaba unas 25.000 personas, sólo contaba con 5.000 en el año 1150. Y los 80.000 que había en Tikal en su periodo cumbre, descendieron a 20.000. ¿A qué se debió este colapso? ¿Por qué una población que en su apogeo llegó casi a los tres millones y medio de personas, descendió a menos de uno hacia el año 1000? Cuando los españoles llegaron a Yucatán, hacía cinco siglos que los grandes santuarios yacían olvidados en la espesura de la selva tropical.

Los representantes eclesiásticos se apresuraron a quemar todos los documentos que hallaron. En éstos quizá se explicaban las razones del ocaso maya. En la actualidad, los especialistas se inclinan por la teoría de que una combinación de factores ecológicos, políticos y sociales precipitaron el fin de esta civilización.

Agotamiento de recursos naturales

El sistema agrícola maya consistía en talar la selva tropical para obtener tierras de cultivo. Pero éstas eran sólo válidas durante dos años y tenían que estar luego siete en barbecho. De modo que se veían obligados a ir deforestando sistemáticamente la selva. Además, la tierra dónde se asentaban era caliza y erosionada por lluvias torrenciales. Si a eso añadimos que el índice demográfico llegó a alcanzar en las zonas urbanas los 800 habitantes por kilómetro cuadrado y los 200 en las rurales, podemos imaginar que una demanda excesiva de alimentos pudo agotar los recursos naturales.

Según Tom Sever, arqueólogo de la NASA que ha utilizando satélites para analizar las ruinas mayas, hace 1200 años, justo antes del colapso del Viejo Imperio, la región estaba totalmente deforestada. De acuerdo con simulaciones efectuadas con ordenador por el científico del clima Bob Oglesby, de la NASA, la temperatura de la región habría subido seis grados, secando la tierra y haciéndola aun menos propicia para los cultivos. Sequía y cambio climático Una población que ha alcanzado los límites de su producción agrícola es extremadamente vulnerable a la sequía. Y todos los estudios realizados en las capas de sedimentos que se acumulan en el fondo de lagos de la región revelan que la zona se mantuvo húmeda hasta el año 1000 a. C., y que a partir de ahí el clima se volvió más seco. Coincidiendo con el declive del Viejo Imperio Maya, se produjo el periodo más seco de los últimos 8.000 años.

Otro estudio publicado recientemente por Science y basado en el análisis del titanio formado por el arrastre de los ríos y el ciclo hidrológico de América Central, ratifica que la zona donde se asentó la civilización maya estuvo sujeta a tres sequías que duraron una década cada una, coincidiendo con las fases del declive de la civilización en las Tierras Bajas. Hacia 1020 la sequía habría terminado, pero ya era demasiado tarde.

Escasez crónica de alimento 
 
Las condiciones climáticas provocaron una hambruna en la población cuyas huellas son aun visibles en los huesos humanos pertenecientes a las décadas anteriores al colapso. Epidemias La explosión demográfica y el agotamiento de los recursos naturales pudieron empeorar las condiciones de salubridad y deteriorar la calidad del agua de ríos y fuentes. Por esta razón el sistema inmunológico de la población maya se pudo ver afectado y las enfermedades contagiosas habrían tenido el camino abierto para diezmar a la población.

Guerras intestinas

Una de las consecuencias de la hambruna sería la necesidad de importar alimentos de zonas alejadas, a través de ríos como Usumacinta y Pasión. La lucha por el control de estas arterias comerciales pudo haber dado lugar a guerras continuas entre ciudades, tal como muestran algunas estelas. Insurrección popular El arqueólogo Edward H. Thompson –que descubrió las ruinas de Chichén Itzá a principios del siglo XX– sostuvo la teoría de que el colapso maya tuvo su origen en sublevaciones de las clases campesinas.

A estas insurrecciones habrían contribuido las diferencias entre las clases sociales, pues los campesinos estaban obligados a pagar elevados tributos y sólo podían conservar para ellos un tercio de la cosecha. Además, las clases populares atribuían a nobles y sacerdotes las nefastas condiciones climáticas, ya que ellos eran los intermediarios entre el pueblo y los dioses, y también los encargados de almacenar y distribuir el agua.

Prueba de estas sanciones a los dirigentes podrían ser las imágenes de algunas estelas halladas en Tonina o Tikal, las cuales muestran a caudillos y sacerdotes con miembros amputados a modo de castigo. Contienda fratricida Hace dos años, un jeroglífico hallado en los escalones de la pirámide de Dos Pilas (Petén, Guatemala) ha venido a añadir una nueva causa. Según el equipo de arqueólogos que lo ha traducido, el ocaso del Viejo Imperio no está relacionado con fenómenos naturales, sino con una guerra entre hermanos acaecida en el siglo VII.

Según las piedras de Petén, Balaj Chan K'awiil fue nombrado rey de Dos Pilas por su hermano, el rey de Tikal. Sus dos ciudades mantuvieron una estrecha alianza contra la de Calakmul. En una de las batallas, Balaj Chan K'awiil fue derrotado por Calakmul, hecho prisionero y obligado a traicionar a su hermano y plantarle batalla.

La contienda fraticida duró doce largos años, durante los que, según el jeroglífico, «se formaron piscinas de sangre y montañas de cráneos en la plaza mayor de Tikal». Balaj Chan K'awiil acabó con la vida de su hermano, pero su victoria no fue definitiva. Tikal contraatacó y destruyó Calakmul en el 695. Los años siguientes fueron una sucesión de cruentas guerras, obstruyendo así el libre flujo de bienes por este río. Es un error decir que los mayas desaparecieron Aun existen cerca de diez millones asentados en los mismos territorios que sus antepasados.

En realidad, el misterio de su colapso se cierne sólo en torno a la desaparición del Viejo Imperio, porque hacia el siglo XI las corrientes migratorias hicieron florecer otras ciudades estado como Chichén-Itzá, en la península del Yucatán (México). Finalmente, en el año 1441, la familia real que gobernaba Chichén Itzá fue masacrada durante una insurrección por el líder uxmal Ah Xupan Xiu. Y este fue el inicio del declive definitivo de la fastuosa civilización maya.

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