viernes, 9 de noviembre de 2012

Brad Hunter Entrevista a José Arguelles.

Foto: BRAD HUNTER ENTREVISTA A JOSE ARGUELLES 

UNA ENTREVISTA MUY ACTUAL QUE NOS REMITE A LOS ACTUALES MOMENTOS

 
En una entrevista exclusiva, José Argüelles, reconocido mundialmente por sus aportes a la creación de una "nueva humanidad," nos asegura que el fin del ciclo actual de la "humanidad" concluirá el 21 de diciembre del 2012.

José Argüelles fué pionero en la investigación del sistema Calendario Maya, iniciador de la meditación por la paz de agosto de 1987 durante la llamada Convergencia Armónica y creador del concepto “Día de la Tierra”. Su experiencia como educador incluye profesorados en la Universidad de Princeton, en la Universidad Davis de California y la Universidad Estatal de San Francisco, entre otras instituciones. En su carrera de escritor se destacó por la realización de obras que alcanzaron internacionalmente la distinción de bestsellers: El Factor Maya, "La Prueba de Arcturus", +La
 Ascención Planetaria+ y su más reciente obra +El Tiempo y la Tecnósfera: La Ley del Tiempo en los Asuntos Humanos+.  El éxito de sus trabajos lo coloca como referente principal en lo que se refiere a temas relacionados con el Calendario y la cultura Maya. Sus estudios y trabajos lo llevaron a decodificar la Ley del Tiempo y a asegurar que el fin del ciclo de la actual humanidad concluirá el 21 de diciembre de 2012.
 

Brad Hunter-¿Se puede entender el Calendario Maya o Tzolkin como un tipo de sistema codificado de información dejado por una antigua sabiduría para ser interpretado por futuras generaciones?

José Argüelles- Al Tzolkin se lo puede imaginar como un legado de conocimiento ancestral para ser interpretado en la actualidad; es un código maya que tiene muchos niveles de información. Se lo ha interpretado como un sistema calendárico de sincronización armónica, pero posee mucha más información. El Tzolkin ha sido diseñado en base a la frecuencia 13:20, que es ni más ni menos que el factor de sincronización del tiempo universal. Esta frecuencia (13:20) se traduce en una medida de 260 unidades o kines, porque el tiempo no es un reloj, sino una frecuencia de sincronización universal por medio de la cual se armonizan los ciclos cósmicos. El calendario actúa como un modelo de sincronización de estos ciclos de una manera fractal al utilizar un sistema de proporción matemática. Es un sistema calendario sincronométrico que posee muchos códigos aplicables a cada día y a cada persona, semejante a un complejo software sintetizado en lo que parece un simple código antiguo. También es un confuso mapa del tiempo que contiene la geografía de la realidad planetaria; es un mapa de 13 baktunes, que es la cuenta maya de 1.872.000 días entre 3113 a. de C. hasta el 21 diciembre de 2012. Y podemos asegurar que ya estamos en la última posición calendárica, lo que indica el fin de un ciclo galáctico, el “fin del tiempo”. Esta etapa se completa en el año 2012 del calendario gregoriano y estaría marcando la posibilidad de asistir a un salto cuántico evolutivo. El salto evolutivo se realizará indefectiblemente, pero la pregunta es cómo llegará la humanidad a ese gran momento. El cambio llegará por consecuencia de las alteraciones solares, porque el sol rige nuestra vida, y por eso mismo las profecías hablan de la nueva edad solar. El sol afectará mucho nuestro planeta, no sólo en lo que se refiere al clima, sino también al campo electromagnético haciendo colapsar nuestra cultura electrónica. 



B.H.-Aunque el hombre esté o no sobre el planeta, estos procesos galácticos son cíclicos e inevitables. ¿Pudo la desarmonía humana agravar este proceso natural terrestre que debería transcurrir indefectiblemente como parte de un orden cósmico mayor?

J.A.-- Todo esto es un proceso natural que indefectiblemente sucederá, la cuestión es cómo impactará este proceso ante la desincronicidad humana provocada por el sistema “anti-natural” creado por el hombre. Aquí estamos frente a un verdadero choque entre un proceso natural y uno artificial. Todo lo que sucede actualmente en el planeta es consecuencia de la vibración que produce este choque. No debemos dudar que una vibración galáctica poderosa prevalecerá ante una vibración artificial producida por el hombre.  Esto fue previsto por las mentes galácticas mayas, y ellos dejaron un código para que el ser humano pueda sincronizar con la frecuencia 13:20 universal que permite transitar con el menor trauma posible hacia este momento de reconexión evolutiva. Si nos resistimos a quedar en una realidad de tercera dimensión, los efectos pueden ser catastróficos. A pesar de lo dramático que parece todo lo que sucede día a día en el planeta, también es una consecuencia natural del desajuste evolutivo del hombre. Debemos transitar este proceso como un paso necesario para alcanzar la próxima estancia evolutiva, esta realidad refleja nuestro propio estado interior evolutivo. Para alcanzar un salto cuántico antes del 2012 necesitamos experimentar este tipo de shock existencial, porque sin este “sacudón” no podríamos tomar conciencia de nuestros desaciertos.

B.H.-Según los conocimientos de la física cuántica, lo que sucede actualmente podría ser consecuencia de un estado general de pesimismo, miedo y pensamientos destructivos. 

J.A.-En estos últimos años estamos se están  materializando todos los miedos que creamos en forma colectiva. Podríamos asegurar que todas las etapas evolutivas de la humanidad anteriores, ahora se están manifestando conjuntamente, por eso las fuerzas inconscientes humanas aumentan cada vez más. Nuestro desafío es revertir este proceso. Pero vuelvo a insistir que esto es parte del “shock” producido por el choque entre dos energías dispares que se deben equiparar y sincronizar. La disparidad de un mundo dominado por energías enfrentadas, por un lado las del terrorismo, el recalentamiento global, las guerras, y por el otro las de un despertar de la conciencia, la solidaridad y muchas personas clamando por vivir en paz, son un fiel reflejo a escala de tercera dimensión del “choque” dual de estas energías a un nivel cósmico.

B.H.-Especialistas como Gregg Braden afirman que los seres humanos poseemos el poder para revertir -o al menos atenuar- los efectos de este proceso de sincronización. ¿Cuál es su opinión al respecto?

J.A.-Si hay algo que la humanidad utilizó poco para revertir su realidad es justamente el poder de la mente. El mentalismo es una herramienta fundamental para cambiar la realidad que nosotros mismos creamos. Entonces, si podemos crear una masa crítica de mentalismo ideando un mundo más amigable, éste se materializará. Todo lo que esté unificado con la frecuencia correcta será posible y todo aquello que no lo esté, caerá en sí mismo. Es importante realizar una fuerte intensión colectiva unificada para crear una red de seguridad telepática alrededor del planeta. Es importante si podemos advertir lo peor que pasará en el año 2012 en el planeta, porque eso nos da el poder para intentar revertir aquello que ya conocemos que pasará si no hacemos nada para evitarlo. Pero necesitamos unificar ese poder para lograrlo, debemos alinear nuestro libre albedrío en resonancia con la voluntad divina, debemos aprender a actuar con amor, en paz y como cocreadores de este Cosmos. Es un factor esencial sincronizar nuestro libre albedrío con la voluntad divina para poder revertir lo profetizado, de lo contrario, nuestro mal uso del libre albedrío nos acercará más a nuestro propio sufrimiento. Es inútil resistirnos a este destino evolutivo porque es el único camino que nos conducirá al salto evolutivo.

B.H.-¿El concimiento del Tzolkin nos ayuda en este proceso?

J.A.-El conocimiento del Tzolkin es un conocimiento universal que puede aplicarse en el planeta porque lógicamente es parte del Universo. Este conocimiento fue dejado aquí para ser utilizado en este momento tan especial para la humanidad. Al usar este conocimiento nos sincronizamos con la energía galáctica y eso nos ayuda a elevar nuestro nivel de conciencia, tanto a escala planetaria como también galáctica. En los últimos 10 a 15 años, y por causa de este choque, nunca antes asistimos a un proceso de toma de conciencia como el que se está dando en la actualidad. 

B.H.-¿Qué debemos realizar desde lo individual hacia lo colectivo?

J.A.-No es fácil cuando se vive en ciudades como Buenos Aires, pero necesitamos purificar nuestras mentes y calmar nuestros pensamientos. Debemos meditar, crear estados mentales relajados en paz y armonía. La meditación es esencial para lograr aquietar la mente, y calmar la mente no sólo nos ayudará a nosotros mismos, sino que además ayudaremos a la red energética planetaria. Necesitamos desapegar nuestro ego, perdonarnos a nosotros mismos y a la humanidad para ser más compasivos y universalistas. Hay que despegarnos de las ilusiones que mueven al mundo y de la intolerancia que esta civilización individualista propone. También hay que desapegarse del consumismo y del materialismo, de la gran ilusión que es producida por el dinero y es entendida como el principal motor que mueve a la globalización. Debemos aprender a vivir sin apegos y esto se logra más fácilmente en un estado de no-ego.  Esencialmente hay que estar en un estado de amor, desintoxicar y mantener activos nuestros cuerpos. La alimentación debe estar basada en el consumo de vegetales y frutas libres de productos transgénicos y químicos. No debemos participar del consumo de productos envasados y debemos alentar la producción de nuestros propios alimentos. La globalización, el consumismo y el corporativismo son como parásitos mentales que frenan y distraen la verdadera evolución. Sería ideal empezar a descomprimir la vida en las grandes ciudades mudándose a zonas rurales autosustentables y organizadas en comunidades. Debemos cambiar el sentido del tiempo modificando los valores de irracionalidad y temor hacia los de armonía y amor compasivo para toda la vida. 

Brad Hunter 

Nota Publicada en la Revista El Planeta Urbano, Sección Planeta-X

BRAD HUNTER ENTREVISTA A JOSE ARGUELLES

UNA ENTREVISTA MUY ACTUAL QUE NOS REMITE A LOS ACTUALES MOMENTOS




En una entrevista exclusiva, José Argüelles, reconocido mundialmente por sus aportes a la creación de una "nueva humanidad," nos asegura que el fin del ciclo actual de la "humanidad" concluirá el 21 de diciembre del 2012.


José Argüelles fué pionero en la investigación del sistema Calendario Maya, iniciador de la meditación por la paz de agosto de 1987 durante la llamada Convergencia Armónica y creador del concepto “Día de la Tierra”. Su experiencia como educador incluye profesorados en la Universidad de Princeton, en la Universidad Davis de California y la Universidad Estatal de San Francisco, entre otras instituciones.

En su carrera de escritor se destacó por la realización de obras que alcanzaron internacionalmente la distinción de bestsellers: El Factor Maya, "La Prueba de Arcturus", + La Ascención Planetaria + y su más reciente obra + El Tiempo y la Tecnósfera: La Ley del Tiempo en los Asuntos Humanos +.

El éxito de sus trabajos lo coloca como referente principal en lo que se refiere a temas relacionados con el Calendario y la cultura Maya. Sus estudios y trabajos lo llevaron a decodificar la Ley del Tiempo y a asegurar que el fin del ciclo de la actual humanidad concluirá el 21 de diciembre de 2012.

Brad Hunter-¿Se puede entender el Calendario Maya o Tzolkin como un tipo de sistema codificado de información dejado por una antigua sabiduría para ser interpretado por futuras generaciones?

José Argüelles- Al Tzolkin se lo puede imaginar como un legado de conocimiento ancestral para ser interpretado en la actualidad; es un código maya que tiene muchos niveles de información. Se lo ha interpretado como un sistema calendárico de sincronización armónica, pero posee mucha más información.

El Tzolkin ha sido diseñado en base a la frecuencia 13:20, que es ni más ni menos que el factor de sincronización del tiempo universal. Esta frecuencia (13:20) se traduce en una medida de 260 unidades o kines, porque el tiempo no es un reloj, sino una frecuencia de sincronización universal por medio de la cual se armonizan los ciclos cósmicos.

El calendario actúa como un modelo de sincronización de estos ciclos de una manera fractal al utilizar un sistema de proporción matemática. Es un sistema calendario sincronométrico que posee muchos códigos aplicables a cada día y a cada persona, semejante a un complejo software sintetizado en lo que parece un simple código antiguo.

También es un confuso mapa del tiempo que contiene la geografía de la realidad planetaria; es un mapa de 13 baktunes, que es la cuenta maya de 1.872.000 días entre 3113 a. de C. hasta el 21 diciembre de 2012. Y podemos asegurar que ya estamos en la última posición calendárica, lo que indica el fin de un ciclo galáctico, el “fin del tiempo”.


Esta etapa se completa en el año 2012 del calendario gregoriano y estaría marcando la posibilidad de asistir a un salto cuántico evolutivo. El salto evolutivo se realizará indefectiblemente, pero la pregunta es cómo llegará la humanidad a ese gran momento.

El cambio llegará por consecuencia de las alteraciones solares, porque el sol rige nuestra vida, y por eso mismo las profecías hablan de la nueva edad solar. El sol afectará mucho nuestro planeta, no sólo en lo que se refiere al clima, sino también al campo electromagnético haciendo colapsar nuestra cultura electrónica.


B.H.-Aunque el hombre esté o no sobre el planeta, estos procesos galácticos son cíclicos e inevitables. ¿Pudo la desarmonía humana agravar este proceso natural terrestre que debería transcurrir indefectiblemente como parte de un orden cósmico mayor?


J.A.-- Todo esto es un proceso natural que indefectiblemente sucederá, la cuestión es cómo impactará este proceso ante la desincronicidad humana provocada por el sistema “anti-natural” creado por el hombre. Aquí estamos frente a un verdadero choque entre un proceso natural y uno artificial. Todo lo que sucede actualmente en el planeta es consecuencia de la vibración que produce este choque. No debemos dudar que una vibración galáctica poderosa prevalecerá ante una vibración artificial producida por el hombre.

Esto fue previsto por las mentes galácticas mayas, y ellos dejaron un código para que el ser humano pueda sincronizar con la frecuencia 13:20 universal que permite transitar con el menor trauma posible hacia este momento de reconexión evolutiva.

Si nos resistimos a quedar en una realidad de tercera dimensión, los efectos pueden ser catastróficos. A pesar de lo dramático que parece todo lo que sucede día a día en el planeta, también es una consecuencia natural del desajuste evolutivo del hombre.


Debemos transitar este proceso como un paso necesario para alcanzar la próxima estancia evolutiva, esta realidad refleja nuestro propio estado interior evolutivo. Para alcanzar un salto cuántico antes del 2012 necesitamos experimentar este tipo de shock existencial, porque sin este “sacudón” no podríamos tomar conciencia de nuestros desaciertos.

B.H.-Según los conocimientos de la física cuántica, lo que sucede actualmente podría ser consecuencia de un estado general de pesimismo, miedo y pensamientos destructivos.

J.A.-En estos últimos años estamos se están materializando todos los miedos que creamos en forma colectiva. Podríamos asegurar que todas las etapas evolutivas de la humanidad anteriores, ahora se están manifestando conjuntamente, por eso las fuerzas inconscientes humanas aumentan cada vez más. Nuestro desafío es revertir este proceso.

Pero vuelvo a insistir que esto es parte del “shock” producido por el choque entre dos energías dispares que se deben equiparar y sincronizar. La disparidad de un mundo dominado por energías enfrentadas, por un lado las del terrorismo, el recalentamiento global, las guerras, y por el otro las de un despertar de la conciencia, la solidaridad y muchas personas clamando por vivir en paz, son un fiel reflejo a escala de tercera dimensión del “choque” dual de estas energías a un nivel cósmico.

B.H.-Especialistas como Gregg Braden afirman que los seres humanos poseemos el poder para revertir -o al menos atenuar- los efectos de este proceso de sincronización. ¿Cuál es su opinión al respecto?


J.A.-Si hay algo que la humanidad utilizó poco para revertir su realidad es justamente el poder de la mente. El mentalismo es una herramienta fundamental para cambiar la realidad que nosotros mismos creamos. Entonces, si podemos crear una masa crítica de mentalismo ideando un mundo más amigable, éste se materializará. Todo lo que esté unificado con la frecuencia correcta será posible y todo aquello que no lo esté, caerá en sí mismo.

Es importante realizar una fuerte intensión colectiva unificada para crear una red de seguridad telepática alrededor del planeta. Es importante si podemos advertir lo peor que pasará en el año 2012 en el planeta, porque eso nos da el poder para intentar revertir aquello que ya conocemos que pasará si no hacemos nada para evitarlo.

Pero necesitamos unificar ese poder para lograrlo, debemos alinear nuestro libre albedrío en resonancia con la voluntad divina, debemos aprender a actuar con amor, en paz y como cocreadores de este Cosmos.


Es un factor esencial sincronizar nuestro libre albedrío con la voluntad divina para poder revertir lo profetizado, de lo contrario, nuestro mal uso del libre albedrío nos acercará más a nuestro propio sufrimiento. Es inútil resistirnos a este destino evolutivo porque es el único camino que nos conducirá al salto evolutivo.

B.H.-¿El concimiento del Tzolkin nos ayuda en este proceso?


J.A.-El conocimiento del Tzolkin es un conocimiento universal que puede aplicarse en el planeta porque lógicamente es parte del Universo. Este conocimiento fue dejado aquí para ser utilizado en este momento tan especial para la humanidad.

Al usar este conocimiento nos sincronizamos con la energía galáctica y eso nos ayuda a elevar nuestro nivel de conciencia, tanto a escala planetaria como también galáctica. En los últimos 10 a 15 años, y por causa de este choque, nunca antes asistimos a un proceso de toma de conciencia como el que se está dando en la actualidad.

B.H.-¿Qué debemos realizar desde lo individual hacia lo colectivo?

J.A.-No es fácil cuando se vive en ciudades como Buenos Aires, pero necesitamos purificar nuestras mentes y calmar nuestros pensamientos. Debemos meditar, crear estados mentales relajados en paz y armonía. La meditación es esencial para lograr aquietar la mente, y calmar la mente no sólo nos ayudará a nosotros mismos, sino que además ayudaremos a la red energética planetaria.

Necesitamos desapegar nuestro ego, perdonarnos a nosotros mismos y a la humanidad para ser más compasivos y universalistas. Hay que despegarnos de las ilusiones que mueven al mundo y de la intolerancia que esta civilización individualista propone.

También hay que desapegarse del consumismo y del materialismo, de la gran ilusión que es producida por el dinero y es entendida como el principal motor que mueve a la globalización. Debemos aprender a vivir sin apegos y esto se logra más fácilmente en un estado de no-ego. Esencialmente hay que estar en un estado de amor, desintoxicar y mantener activos nuestros cuerpos.

La alimentación debe estar basada en el consumo de vegetales y frutas libres de productos transgénicos y químicos. No debemos participar del consumo de productos envasados y debemos alentar la producción de nuestros propios alimentos. La globalización, el consumismo y el corporativismo son como parásitos mentales que frenan y distraen la verdadera evolución.

Sería ideal empezar a descomprimir la vida en las grandes ciudades mudándose a zonas rurales autosustentables y organizadas en comunidades. Debemos cambiar el sentido del tiempo modificando los valores de irracionalidad y temor hacia los de armonía y amor compasivo para toda la vida.
Brad Hunter Periodista
Nota Publicada en la Revista El Planeta Urbano, Sección Planeta-X
MAS INFO: http://buenasiembra.com.ar/esoterismo/articulos/el-calendario-maya-en-nuestras-vidas-1128.html

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